23 de noviembre La Qiaca // El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, denunció un grave hecho de vandalismo y robo en el Centro Cultural que se construye en la ciudad, una obra emblemática que ya alcanza el 90% de avance y que está llamada a ser el faro cultural y comunitario de la frontera. En una mañana cargada de actividades para la comunidad, el jefe comunal se hizo presente en el predio, constató los daños y anticipó que irá “hasta las últimas consecuencias” dentro del marco de la ley para que los responsables reciban un castigo ejemplar.

Según se reconstruyó, el ataque se habría iniciado el viernes, aprovechando la ausencia de personal por el feriado. Ese día, los delincuentes habrían preparado el material que pensaban sustraer, y en la madrugada del sábado regresaron para concretar el robo. Solo lograron llevarse cableado subterráneo y una amoladora, ya que alrededor de las 3 de la mañana el sereno escuchó ruidos extraños, realizó un recorrido preventivo y se topó con uno de los malvivientes, que escapó a la carrera dejando parte de lo preparado abandonado en el lugar.
Velázquez lamentó profundamente el hecho, no solo por el daño material, sino por el significado simbólico: “No es un ataque a un edificio, es un ataque al futuro de La Quiaca. Este Centro Cultural es patrimonio público, es de todos, y no vamos a tolerar que la delincuencia lo tome como botín”. El intendente remarcó que detrás de cada metro construido hay recursos municipales, gestión con provincia y nación, y sobre todo el sueño de que La Quiaca se inserte en el mapa cultural global con una infraestructura a la altura.

El mandatario quiaqueño confirmó que ya tomó intervención la Policía de la Provincia, que se labraron las actuaciones correspondientes y que se avanzará en una investigación exhaustiva. Se relevarán cámaras, movimientos sospechosos en la zona y posibles vínculos con otros hechos menores, con el objetivo de desarticular cualquier intento de “profesionalizar” este tipo de delitos contra bienes públicos. “El mensaje tiene que ser claro: quien atente contra el patrimonio común, atenta contra la ciudad entera”, subrayó.
Desde el municipio destacaron también la reacción del sereno que, aun poniendo en riesgo su integridad, enfrentó la situación, detectó a uno de los implicados y evitó que el robo fuera aún mayor. A partir de este episodio, se reforzarán los protocolos de vigilancia, iluminación perimetral y coordinación con las fuerzas de seguridad para prevenir nuevos atentados de magnitud contra la obra.
Velázquez recordó que el Centro Cultural no es un capricho de gestión, sino una inversión estratégica en identidad, educación, turismo y economía creativa. “Cada ladrillo, cada cable, cada luminaria que se instala ahí es una apuesta a que nuestros jóvenes tengan escenario, sala, pantalla y espacio propio. Robar eso es robarle oportunidades a la próxima generación”, enfatizó.
El municipio llamó a la comunidad a adoptar una posición activa: denunciar movimientos extraños, cuidar las obras públicas y sostener una condena social firme contra quienes dañan lo que pertenece a todos. “La Quiaca está en plena transformación —concluyó Velázquez— y no vamos a permitir que unos pocos, desde la oscuridad, intenten boicotear el esfuerzo colectivo de una ciudad que quiere crecer en paz y con cultura”.
