La ciudad de La Quiaca vuelve a vibrar con uno de los rituales más queridos por los estudiantes del nivel medio. La Escuela de Educación Técnica (EET) transita la recta final del ciclo lectivo y este martes la promo del turno tarde tendrá su esperado último timbrazo, gesto simbólico que marca el cierre de años de estudio, esfuerzo y compañerismo.
El subdelegado de la EET, Ezequiel Llampa, explicó que la celebración se vive por partida doble:
“Ayer realizamos el timbrazo para los alumnos del turno mañana y esta tarde será el turno del vespertino. Están todos los padres invitados, queremos que se sientan parte de este momento”, señaló.

El colegio ya luce decorado y el clima es de fiesta. Las familias organizaron una sorpresa especial para los egresados, que se revelará durante la jornada, reforzando la idea de que la escuela y los hogares caminan juntos en este proceso.
Paralelamente, crece la expectativa por la Cena Blanca, donde la promoción compartirá su última gran noche como estudiantes secundarios. Docentes, directivos y tutores trabajan en los detalles finales para que la velada sea inolvidable.
Más allá de la nostalgia, el último timbrazo abre también la puerta a los proyectos personales. En ese sentido, Ezequiel Llampa adelantó su propia decisión:
“Por mi parte me voy a quedar en La Quiaca a estudiar Analista Programador Universitario”, comentó, reflejando el deseo de muchos jóvenes de continuar su formación superior sin abandonar la frontera.
Con timbrazos, abrazos y fotos que quedarán en la memoria, la EET de La Quiaca despide a una nueva camada de técnicos que ya empieza a escribir la próxima página de su historia.
