La Quiaca volvió a convertir la obra de su futuro Centro Cultural en aula abierta. Esta vez fueron más de 50 estudiantes de primer año de la Tecnicatura Superior en Higiene y Seguridad en el Trabajo del IES La Quiaca quienes realizaron una visita guiada y prácticas profesionalizantes en el edificio en construcción.
La actividad se concretó tras una nota presentada al Ejecutivo municipal. El intendente Dante Velázquez no solo autorizó el ingreso, sino que los recibió personalmente, dio la bienvenida al grupo y destacó el valor de que las y los futuros profesionales puedan formarse sobre una obra estratégica para la ciudad.
La profesora Reinaga Betsabe, a cargo de la cátedra de Higiene y Seguridad y de Prácticas Profesionalizantes I, explicó el sentido pedagógico de la jornada:
“Vinimos a hacer una visita de campo donde los alumnos van a desestresarse, observar y recopilar datos dentro de obra. Van a identificar riesgos físicos, mecánicos, ergonómicos, biológicos y químicos, y poner en juego todo lo que aprendieron desde que iniciaron las clases”.
Los estudiantes llegaron con sus apuntes, divididos en cuadrillas de a diez para no entorpecer el trabajo del personal de obra, y recorrieron el edificio registrando condiciones de seguridad, uso de elementos de protección personal y estado de herramientas, instalaciones y documentación.
“No solo se trata de marcar lo que está mal, sino también de resaltar lo que está bien hecho. Lo negativo se corrige, lo positivo se consolida”, remarcó la docente.
El equipo técnico de la obra —junto al responsable de la obra— acompañó el recorrido, explicó la funcionalidad de cada sector del futuro complejo y escuchó las observaciones de los estudiantes, en un verdadero ejercicio de formación en territorio.
Betsabe agradeció el acompañamiento municipal: “Muy agradecida con el intendente Dante Velázquez, con el ingeniero, el arquitecto y todo el personal. Siempre nos abren las puertas con mucha amabilidad y eso nos permite trabajar tranquilos y que los chicos aprendan en un contexto real de obra”.
Con sus pecheras y carpetas, más de 50 alumnos “pintaron de naranja” el Centro Cultural, en una escena que condensó obra pública, formación profesional y cultura de la prevención. Una postal clara del nuevo rol del edificio: no solo será un ícono cultural de La Quiaca, sino también un espacio vivo al servicio de la educación técnica de la ciudad.