La Quiaca vivió hoy una de esas jornadas que quedan grabadas en la memoria colectiva: en la plaza central, frente a la Escuela Normal secundaria, sonó el último timbrazo para la promoción 2025, integrada por 120 estudiantes que cierran una etapa clave de sus vidas.
La directora del establecimiento, Mariela Gutiérrez, resumió el clima de emoción que se respiraba entre alumnos, familias y docentes:
“Hoy llegó el día del último todo para nuestros egresados: el último izamiento de la bandera, el último abrazo en el patio, el último toque de timbre. Es un momento de profunda alegría, pero también de nostalgia”.
Desde temprano, los egresados se concentraron en la escuela, con diferentes actividades, para ir hacia el medio día a la plaza central, escenario elegido para la última jornada compartida: fotos con la bandera, canciones, risas y lágrimas se mezclaron en un mismo gesto de despedida. Docentes y directivos acompañaron cada instante, conscientes de que no se trata solo de un cierre lectivo, sino del fin de un ciclo de vínculos, aprendizajes y experiencias construidas a lo largo de años.
Familias y amigos rodearán a la promo con banderas, carteles y abrazos, dando marco a una despedida cargada de simbolismo en la puerta de la institución para desplazarce luego a Plaza Centenario. El último timbrazo sonará fuerte, como señal de partida hacia nuevos desafíos: estudios superiores, trabajo, proyectos personales.
Directora del establecimiento, Mariela Gutiérrez
“Les deseamos que se lleven lo mejor de la Escuela Normal: los valores, la responsabilidad y el compromiso con su comunidad. Esta siempre será su casa”, expresó Gutiérrez, en un mensaje que fue recibido con aplausos y emoción.
Con esta ceremonia, La Quiaca despide a una nueva generación de jóvenes que terminan la secundaria y se proyectan al futuro, mientras la ciudad los abraza como propios y renueva la esperanza en lo que vendrá.