La Quiaca, 19 de febrero del 2026 // En el marco del paro general convocado a nivel nacional, empleados de Video Visión en La Quiaca, adheridos al sindicato SATSAID (televisión), realizaron una medida de fuerza de 24 horas en rechazo a la reforma laboral que se debate hoy en el Congreso. Rubén Morales, trabajador del medio, advirtió que el proyecto “no es claro” y que amenaza conquistas históricas: cuestionó especialmente los puntos vinculados a enfermedades, jubilaciones y el sesgo “pro-empresarial” de la iniciativa. Desde uno de los extremos del país, La Quiaca también se hace escuchar.
La protesta contra la reforma laboral llegó a todos los rincones de la Argentina y La Quiaca no es la excepción. Este jueves, trabajadores de Video Visión, nucleados en el sindicato SATSAID —que representa al sector de la televisión— adhirieron al paro general y expresaron públicamente su rechazo al proyecto que hoy se trata en el Congreso de la Nación.
En diálogo con medios locales, el empleado Rubén Morales explicó los motivos que impulsan la medida de fuerza y remarcó el peso simbólico de que la protesta se exprese también desde la frontera norte: “A nivel nacional estamos convocados al paro general en contra de la reforma laboral porque vemos que hay muchos puntos que no están muy claros… y sobre todo porque sentimos que estamos perdiendo el poder que hace años logramos con conquistas y luchas”, señaló.

Morales indicó que el malestar no se limita a una discusión técnica, sino a una preocupación de fondo: la percepción de que el proyecto propone retrocesos para el trabajador. “El obrero, el empleado, está perdiendo todo ese poder que había logrado hace tiempo”, insistió, y enumeró puntos sensibles que, según afirmó, generan alarma en el sector.
Uno de ellos es el vinculado a enfermedades y licencias. “No está muy claro el tema de las enfermedades, donde se quiere descontar. Tenemos compañeros con enfermedades oncológicas… y ustedes saben que el gobierno nacional ha suprimido beneficios; se tienen que costear su medicina, su medicamento”, expresó, advirtiendo que una reforma de este tipo podría agravar situaciones ya críticas.
También cuestionó la falta de certezas sobre el régimen jubilatorio: “Otro de los puntos que no está muy claro es el tema de la jubilación: cuánto se va a jubilar… hay muchos puntos que no están claros y nosotros no apoyamos esta nueva reforma”, afirmó.
Consultado sobre si el proyecto beneficia más al empresariado que a los trabajadores, Morales fue directo: “Así es, claro. Un enfermo oncológico que va a cobrar el 50%… me parece que acá hay que verlo de otra forma. Al compañero hay que ayudarlo y la empresa está para apoyar a su empleado”, sostuvo. Y agregó una advertencia: “Se pierde mucho más: va a quedar más gente afuera y se le quita la posibilidad a los jóvenes de insertarse laboralmente”.
En esa línea, mencionó el cierre de industrias como un dato que agrava el escenario social: “Fíjense cuántas fábricas se están cerrando por día. FATE es una de las más grandes a nivel país; miren lo que está pasando”, señaló, vinculando la coyuntura productiva con la incertidumbre laboral que atraviesa a miles de familias.
Sobre la modalidad de protesta, Morales precisó que la medida es por 24 horas, con retorno a las tareas al día siguiente, mientras el sector permanece atento a lo que defina el Congreso. “Todo va a depender del resultado que dé hoy el Congreso y también de lo que nos digan nuestros directivos a nivel provincial y nacional para ver si esto continúa con medidas de fuerza”, concluyó.
Desde La Quiaca, una ciudad fronteriza que suele ser sinónimo de distancia, hoy se levantó una señal clara: en el extremo norte también se discute el país. Y también se marca posición.
