La Quiaca, 19 de febrero del 2026 // Tras los carnavales, el movimiento turístico en La Quiaca dejó un balance altamente positivo: turistas de Rosario, Córdoba y San Juan no solo visitaron la ciudad, sino que extendieron su estadía más de lo previsto. El licenciado Dante Dodi, responsable de la Secretaría de Turismo y Cultura del municipio, confirmó un pernocte importante y estimó que el impacto financiero del fin de semana alcanzó cerca de $2.000 millones, beneficiando a comercios, transporte y prestadores de servicios. Además, la agenda deportiva y el aniversario del 28 anticipan un nuevo pico de actividad.

La temporada de carnavales volvió a mostrar que el turismo no es solo una postal: es economía real, empleo y circulación de dinero en cada eslabón de la comunidad. En ese marco, La Quiaca cerró un fin de semana con números positivos y un impacto que empieza a consolidar a la ciudad como destino con identidad propia dentro del mapa turístico de Jujuy.

El licenciado Dante Dodi, responsable de la Secretaría de Turismo y Cultura del municipio quiaqueño, realizó un balance del movimiento registrado durante los días fuertes de carnaval y destacó que el flujo fue “bastante importante”, especialmente por el carácter fronterizo de la ciudad: “La Quiaca, al ser un lugar de frontera, tiene mucho movimiento vehicular y de gente. Nos han estado visitando de distintas provincias: Rosario, Córdoba, San Juan”, explicó.

Pero el dato más relevante no fue solo la cantidad de visitantes, sino la calidad de la experiencia y el efecto directo sobre la estadía: “Mucha gente vino por un día y se quedó sábado, domingo, lunes e incluso martes”, señaló Dodi, marcando una tendencia clave para cualquier destino: cuando el turista decide quedarse, crece el consumo y la economía local se potencia.
Según el funcionario, los visitantes expresaron sorpresa por la magnitud y servicios de la ciudad: “Ellos mismos lo manifestaron: lo grande que es La Quiaca, los servicios con los que cuenta. Muchos no sabían. Hay que trabajar mucho en el posicionamiento de La Quiaca como destino”, sostuvo. En ese sentido, destacó dos aspectos que los turistas remarcaron con insistencia: hospitalidad y limpieza urbana, comparando incluso con otros puntos de la Quebrada donde, según relataron, “no han podido disfrutar como lo vivieron acá”.

Impacto económico: $2.000 millones para la economía local
En términos de movimiento financiero, Dodi confirmó que el carnaval impactó de lleno en la economía cotidiana: “Se percute en los comerciantes, en el transporte, en todo el movimiento que genera el carnaval”, explicó, y estimó que el flujo total rondó cerca de $2.000 millones.

Ese número —que el municipio ya difundió en sus redes— refleja el derrame del turismo sobre rubros múltiples: alojamientos, gastronomía, kioscos, carnicerías, almacenes, movilidad, indumentaria, sonido, eventos y servicios varios. En síntesis: el carnaval en La Quiaca funciona como un motor de circulación económica que sostiene a decenas de familias.
Lo que viene: deportes, aniversario y más demanda
El balance turístico positivo no se agota en el carnaval. Dodi adelantó que la agenda municipal ya se orienta a un nuevo ciclo de movimiento con fuerte impronta deportiva y cultural: “Se esperan actividades deportivas, el trail, el mountain bike… va a ser importante para la gente”, señaló, anticipando la llegada de competidores y equipos que suelen viajar acompañados y demandan servicios.
Además, el calendario suma un punto de máxima visibilidad: el 119° aniversario de La Quiaca, con epicentro el 28, que podría generar un nuevo pico de visitantes. “Estamos hablando con el director de turismo para reunirnos con los prestadores de servicios, anticipándonos a lo que va a ser este movimiento importante”, indicó.

Una idea clave: el destino se construye entre todos
Dodi dejó un concepto central que funciona como hoja de ruta para la ciudad: el turismo requiere coordinación público-privada y una marca compartida. “Este trabajo es de todos, no solo del municipio. Tenemos que posicionarnos detrás de una marca: La Quiaca”, concluyó.
Con pernoctes en alza, visitantes que amplían su estadía y un movimiento económico que impacta de lleno en la ciudad, La Quiaca empieza a consolidarse como algo más que una frontera: un destino que sorprende, retiene y genera valor para Jujuy.
