La Quiaca, 24 de febrero del 2026 // En el marco del 119° aniversario de La Quiaca, escritores y referentes culturales protagonizaron un emotivo café literario que reafirmó a la ciudad como cuna de identidad y producción artística. Fidel Tolaba, Sandro Quispe y Mirtha Moscoso destacaron el rol de la literatura como motor de memoria, pertenencia y proyección regional.
La Quiaca volvió a demostrar que su aniversario no solo se celebra con actos formales y desfiles cívicos, sino también con la fuerza de la palabra. En el marco de los 119 años de la ciudad heroica y patriótica, se desarrolló un café literario que reunió a destacados exponentes de la producción cultural local, consolidando a la literatura como uno de los pilares identitarios de la frontera norte.

El profesor Fidel Tolaba celebró el encuentro como un espacio imprescindible para darle relevancia y visibilidad a la producción literaria de La Quiaca y de toda la región puneña. “Estos espacios no son accesorios, son necesarios. La literatura es memoria viva y construcción de futuro”, expresó, subrayando la importancia de sostener ámbitos de encuentro donde la palabra dialogue con la historia y el territorio.

Por su parte, el escritor Sandro Quispe destacó el compromiso del municipio al promover la literatura junto a las demás artes. En un discurso cargado de sensibilidad, definió a La Quiaca como “un lugar mágico”, donde el paisaje y la historia se funden con la creación artística. Recordó los viajes en tren desde La Quiaca hacia San Salvador de Jujuy como metáfora de conexión cultural y evocó a la ciudad como “el territorio donde nace la Patria”, reivindicando su centralidad simbólica en la construcción nacional.
Quispe también realizó una profunda valoración de la Manka Fiesta, señalándola como eje aglutinante de producción literaria y cultural. “La Manka no es solo una celebración ancestral; es una fuente de relatos, de identidad, de escritura. Es un punto de encuentro donde la tradición dialoga con la creación contemporánea”, sostuvo.

En la misma línea, Mirtha Moscoso resaltó el espacio habilitado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad para escritores y artistas locales. Consideró que el acompañamiento institucional fortalece la expresión cultural y convocó a la comunidad a involucrarse activamente en las actividades planificadas para el mes aniversario. “Todos los quiaqueños debemos participar. Así crecemos, así evolucionamos”, afirmó, marcando el tono colectivo del encuentro.
El café literario no fue solo una reunión de autores; fue una declaración cultural. En cada lectura, en cada reflexión, se reafirmó que La Quiaca no es únicamente un punto geográfico en la frontera, sino un territorio simbólico donde convergen historia, memoria y creación.
En sus 119 años, la ciudad reafirma que el progreso no se mide solo en infraestructura, sino también en la capacidad de preservar y proyectar su acervo cultural. La palabra volvió a ser protagonista, y con ella, la certeza de que La Quiaca escribe su propia historia, página a página.
