La Quiaca, 2 de marzo del 2026 // La Escuela Frontera inició el ciclo lectivo 2026 con un fuerte condicionante: 96% de adhesión al paro docente, lo que derivó en una jornada con muy pocos alumnos y casi sin dictado de clases por ausencia de personal. La directora Inés Melgarejo confirmó que continúan inscripciones abiertas, hay plazo para presentar el AFU y quedan 9 cargos docentes por cubrir, mientras la institución avanza en soluciones de infraestructura.
El inicio del período lectivo 2026 en la Escuela Frontera de La Quiaca estuvo marcado por un dato contundente: 96% de acatamiento al paro, una adhesión muy alta que se tradujo en aulas prácticamente vacías, baja asistencia de estudiantes y escasa actividad pedagógica durante la jornada.
La directora Inés Melgarejo explicó que, debido a la ausencia casi total de docentes, el movimiento en la escuela fue mínimo. En ese contexto, muchos alumnos no asistieron, ya que las familias entendieron que no habría clases con normalidad. La escena dejó en evidencia el efecto inmediato que tienen las medidas de fuerza cuando impactan en el corazón del sistema: el aula.
A pesar del panorama, Melgarejo señaló que el ciclo lectivo se pone en marcha con nuevos desafíos institucionales y un esquema de planificación que busca ordenar prioridades, sostener el acompañamiento de las trayectorias escolares y avanzar en objetivos pedagógicos para el año. La directora destacó que la escuela ya trabaja en sus planificaciones internas, con foco en organizar el 2026 con claridad y metas concretas.
En relación al requisito del AFU, la directora transmitió tranquilidad: hay tiempo para presentar la documentación, entendiendo la demanda que existe en el sistema de salud y la cantidad de estudiantes que deben realizar el trámite. La institución mantendrá una postura flexible, con plazos prudenciales para que las familias regularicen los requisitos sin que ello impida la escolaridad.
Otro dato importante para la comunidad es que las inscripciones continúan abiertas, por lo que las familias que aún no completaron el proceso pueden acercarse al establecimiento para consultar vacantes, requisitos y horarios de atención. La escuela busca garantizar que ningún alumno quede fuera por demoras administrativas.

En materia de recursos humanos, la directora confirmó una dificultad concreta: faltan 9 cargos docentes por cubrir, un número que condiciona la organización plena del servicio educativo. La institución ya realizó los pedidos correspondientes para completar la planta, y aguarda definiciones para normalizar el dictado en todas las áreas y cursos.
Sobre infraestructura, Melgarejo indicó que la escuela se encuentra “casi normal”, con condiciones generales aceptables, aunque con algunas necesidades pendientes. En ese marco, aseguró que se está trabajando en soluciones específicas y que ya se observan avances para mejorar espacios y resolver detalles que impactan en la comodidad y el funcionamiento diario.
El inicio 2026, entonces, deja dos planos en simultáneo: por un lado, el fuerte efecto del paro —que vació la jornada— y, por otro, el desafío de sostener la gestión escolar con planificación, cobertura docente y mejoras edilicias. En tiempos complejos, la escuela vuelve a quedar en el centro de una discusión estructural: garantizar educación requiere acuerdos, presencia y soluciones que no pueden seguir postergándose.
