La Quiaca, 13 de marzo del 2026 // Con la llegada de los primeros fríos a La Quiaca, comenzó una nueva jornada de vacunación antigripal en el Hogar de Ancianos, en un trabajo articulado con el hospital Dr. Jorge Uro. La acción alcanza a los abuelos y abuelas residentes, pero también al personal que convive y trabaja diariamente con ellos, reforzando así una estrategia preventiva clave para esta época del año.

En una tarea marcada por el cuidado, la prevención y el acompañamiento, el Hogar de Ancianos de La Quiaca recibió al personal sanitario encargado de aplicar las vacunas antigripales a los adultos mayores y al equipo que los asiste diariamente, en el marco de un trabajo coordinado con el hospital Dr. Jorge Uro.
La hermana Pascuala Gerónimo destacó la importancia de esta jornada, especialmente ante el descenso de temperatura que ya empieza a sentirse en la ciudad fronteriza. “Hoy tenemos esa alegría y esa dicha de recibir a la gente sanitaria”, expresó, valorando la presencia del personal de salud en el propio hogar para desarrollar la campaña.

La vacunación comenzó por la mañana y estuvo dirigida a abuelas, abuelos y también al personal que está en contacto directo con ellos, con el objetivo de fortalecer la protección de toda la comunidad que convive dentro de la institución. “Es una forma de cuidar, de cuidarnos, de prepararnos, porque ya van a venir los fríos”, señaló Pascuala.
Desde el hogar remarcaron además que esta modalidad de vacunación en el lugar representa una ayuda concreta y muy valiosa, ya que evita el traslado de los residentes hacia otro centro sanitario, una tarea que muchas veces implica una gran complejidad logística y física. “Sería trasladarnos con todos los abuelos, sería de mucho trabajo”, explicó la religiosa, agradeciendo la deferencia de las autoridades sanitarias por acercarse hasta la institución.

La jornada se desarrolló durante todo el día, permitiendo inmunizar a todos los residentes y trabajadores previstos, en una acción preventiva que llega en un momento clave del calendario sanitario. Para el hogar, no se trata sólo de una aplicación médica, sino de una expresión concreta de cuidado y respeto por quienes más necesitan acompañamiento.
“Este es un gesto de vida, un gesto de amor para preparar a nuestros abuelos para el frío y también prepararnos nosotros, porque estamos juntos con ellos”, resumió Pascuala Gerónimo.
Con este operativo, La Quiaca vuelve a poner en valor la articulación entre instituciones para proteger a los sectores más vulnerables, reforzando la prevención antes de que el invierno se instale con toda su intensidad en la Puna.
