Desde la comisión provisoria de ADEP, Fernando Chiri aclaró que el gremio docente no convocó formalmente a ningún paro, y que la medida difundida responde a una autoconvocatoria de sectores de base. Además, advirtió que quienes adhieran podrían enfrentar consecuencias administrativas, especialmente en el concepto docente, lo que impacta directamente en el puntaje profesional.
La Quiaca, 6 de abril del 2026 // La situación gremial docente en Jujuy suma un nuevo capítulo de confusión que también impacta en la ciudad de La Quiaca. En las últimas horas, el miembro de la comisión provisoria de ADEP, Fernando Chiri, salió a aclarar que el sindicato no convocó oficialmente a ninguna medida de paro, en respuesta a versiones que circularon sobre una supuesta huelga del sector.
Según explicó Chiri, el paro que se difundió corresponde a una autoconvocatoria de docentes de base, que no cuenta con el respaldo institucional ni con la formalidad legal del gremio. “ADEP no llamó a paro porque hoy no tiene congreso ni representación legal plena para hacerlo”, señaló, dejando en claro que la actual comisión provisoria no está habilitada para convocar medidas de fuerza de ese tipo.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación es el uso del nombre y del logo del gremio en la difusión de la medida, lo que habría llevado a muchos docentes a interpretar erróneamente que se trataba de una convocatoria oficial. “Ahí está la confusión”, indicó Chiri, remarcando que dentro de la legalidad sindical la medida no existe como paro reconocido.
En ese marco, el dirigente advirtió sobre posibles consecuencias para quienes decidan adherir. Según explicó, el Ministerio de Educación no habilitó el sistema de carga de paro, lo que implicaría que las inasistencias se registren como faltas justificadas, pero con impacto negativo en el concepto docente.
Este aspecto no es menor. El concepto influye directamente en el puntaje que los docentes acumulan en su carrera profesional, por lo que una baja puede afectar futuras designaciones, ascensos o estabilidad laboral. “Son dos cuestiones que perjudican: la falta y la baja en el puntaje”, sostuvo Chiri.
Actualmente, ADEP atraviesa un proceso de normalización institucional. La comisión provisoria ya avanzó en la conformación de una junta electoral, con el objetivo de convocar a elecciones en el corto plazo. Se espera que una nueva conducción asuma en los próximos meses, lo que permitirá recuperar la estructura formal del gremio, incluyendo el congreso, único órgano con facultad para definir medidas de fuerza.
Mientras tanto, la realidad muestra un escenario fragmentado: docentes que impulsan protestas por la situación salarial y laboral, y una estructura gremial que todavía no logra ordenar esa demanda dentro de un marco institucional sólido.
Desde La Quiaca, el mensaje es claro: el conflicto existe, pero también la necesidad de información precisa. En un contexto sensible, cada decisión individual puede tener consecuencias administrativas concretas.
