La comunidad católica de La Quiaca se prepara para recibir al padre Giuseppe, prefecto de formación general de la Orden de los Padres Claretianos. La hermana Pascuala Gerónimo brindó detalles de la visita y también destacó la inauguración del Complejo Cultural Manka Fiesta como una obra al servicio del pueblo.
La Quiaca, 27 de abril del 2026 // La Iglesia Católica de La Quiaca vivirá una jornada especial con la llegada del padre Giuseppe, prefecto de formación general de la Orden de los Padres Claretianos, quien visitará la comunidad local en el marco de un recorrido por distintas comunidades de la congregación.
La hermana Pascuala Gerónimo explicó que La Quiaca es la única comunidad de los Padres Claretianos en toda la prelatura, por lo que la visita tiene un significado importante para los sacerdotes, los grupos pastorales y los fieles.
Según detalló, el nuevo párroco, padre Adrián Salas, convocó a todos los grupos de la parroquia para compartir una misa y luego un encuentro comunitario. “La idea es que él conozca a los grupos, nuestro servicio y nuestra misión”, señaló la hermana Pascuala.
La actividad incluirá la participación de la pastoral juvenil, infancia misionera, maestras de apoyo escolar y otros espacios pastorales que acompañan la vida religiosa y social de la comunidad quiaqueña.
La hermana también indicó que sería la primera visita del padre Giuseppe a La Quiaca y expresó su deseo de que pueda conocer la ciudad y compartir con su gente. Además, adelantó que uno de los lugares que les gustaría mostrarle es el flamante Complejo Cultural Manka Fiesta.
“Es un centro hermoso que realmente tenemos. Hay que disfrutarlo y cuidarlo”, expresó.
Pascuala Gerónimo también felicitó la inauguración del complejo cultural realizada el fin de semana y destacó el valor de las obras que se hacen para la comunidad, más allá de diferencias partidarias.
“La política es eso: no importa si son de mi partido o no, sino tener esa función tan linda e importante para el pueblo. Eso es servicio, eso es entrega”, afirmó.
La visita claretiana será así una oportunidad para fortalecer la vida pastoral de La Quiaca y, al mismo tiempo, mostrar una ciudad que empieza a vivir una nueva etapa cultural, comunitaria y espiritual.
