La ciudad boliviana de Villazón celebró este 20 de mayo su 116° aniversario de fundación con la presencia del intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, invitado especialmente por el alcalde Roger Soza. Ambas autoridades ratificaron una agenda común de integración regional, zona franca y corredor bioceánico para consolidar a las ciudades hermanas como un punto estratégico de la frontera argentino-boliviana.
Villazón. Villazón celebró este 20 de mayo sus 116 años de vida institucional, una fecha histórica para la ciudad fronteriza fundada el 20 de mayo de 1910 durante el gobierno de Eliodoro Villazón, de quien tomó su nombre.

En el marco de los actos oficiales, el alcalde Roger Soza recibió al intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, en un gesto político e institucional que vuelve a poner en valor la hermandad entre ambas ciudades.
“Quiero mandar un saludo cordial a todo el pueblo de La Quiaca. Estamos cumpliendo 116 años de vida aquí en Villazón”, expresó Soza.
El alcalde definió a su ciudad como “la niña de ojos estrellas” y “el diamante que se pule solo”, expresiones con las que buscó remarcar la identidad, el orgullo y el potencial de una comunidad fronteriza que quiere proyectarse hacia una nueva etapa.
Soza destacó su relación con Velázquez y anticipó una agenda de trabajo conjunta. “Con el compañero Dante siempre hemos tenido una amistad muy estrecha. Ahora tenemos muchas responsabilidades y vamos a trabajar de la mano con el intendente de La Quiaca”, afirmó.

Entre los temas que podrían avanzar aparecen la zona franca, el corredor bioceánico y la integración comercial, cultural y vial de la frontera. Para ambas gestiones, La Quiaca y Villazón no son ciudades separadas por un puente, sino un mismo territorio humano, comercial y geopolítico con enormes posibilidades de desarrollo.
“Hay que coordinar mucho y hay que trabajar”, sostuvo Soza, quien también reconoció preocupación por la situación social que atraviesa Bolivia, aunque expresó confianza en que las autoridades nacionales puedan encontrar soluciones.
La presencia de Velázquez en Villazón refuerza una mirada estratégica: consolidar a La Quiaca como Puerta Norte de Argentina y a Villazón como Puerta Sur de Bolivia. Dos ciudades hermanas, unidas por historia, familias, comercio, cultura y un puente que apenas alcanza para separar lo que la vida cotidiana mantiene unido.
