La hermana Pascuala Gerónimo compartió las actividades que vienen desarrollando desde el Hogar de Ancianos y los espacios pastorales en La Quiaca. Hubo capacitaciones para el personal, encuentros con jóvenes, actividades de Infancia y Adolescencia Misionera, una acción solidaria para ayudar a un adolescente al que le robaron su bicicleta y una rifa destinada a reparar el cielo raso de un aula del Apoyo Escolar Caminemos Juntos.
La Quiaca. La hermana Pascuala Gerónimo dio a conocer distintas actividades formativas, pastorales y solidarias que se vienen desarrollando en La Quiaca, con el acompañamiento de las hermanas, laicos, docentes, jóvenes, niños, familias y personal del Hogar de Ancianos.
Una de las acciones destacadas fue la capacitación realizada junto al personal del hogar, con la participación del licenciado Genaro Martínez, quien abordó temas vinculados a los derechos de los trabajadores, sus responsabilidades y el perfil de servicio que se busca fortalecer dentro de la institución.
La hermana Pascuala agradeció especialmente el acompañamiento de Martínez, a quien definió como parte de los laicos mercedarios de la caridad. Según explicó, estos espacios de formación no solo tienen una mirada laboral u organizativa, sino también humana y cristiana, en el marco de la misión que llevan adelante las hermanas.

La capacitación fue valorada como una experiencia muy positiva para el personal del Hogar de Ancianos. Además, se anticipó que durante junio se realizará un nuevo encuentro, también con modalidad de taller, para seguir profundizando la formación desde la experiencia, el diálogo y el compromiso cotidiano.
Otro de los espacios que continúa creciendo es la Pastoral Juvenil, acompañada por la hermana Pascuala junto a Yolanda Tolava y Paola. Las reuniones se realizan todos los domingos a las 17:00 en la parroquia, en el salón número 4, y están abiertas a los jóvenes que quieran sumarse.
Desde este espacio se trabaja en la formación cristiana y humana de adolescentes, en su mayoría estudiantes secundarios. A través de dinámicas, talleres y experiencias compartidas, se busca fortalecer valores, acompañar sus inquietudes y ayudarlos a responder de manera positiva en sus familias, estudios y comunidades.
En uno de los últimos encuentros, los jóvenes tomaron conocimiento de una situación dolorosa: a uno de los integrantes de la Pastoral, que vive en Ruta 5, le robaron la bicicleta, una herramienta fundamental para trasladarse a la escuela y a las actividades pastorales. Ante esto, el grupo decidió organizar una venta solidaria de api, tortillas y masitas para recaudar fondos y ayudarlo a comprar una nueva bicicleta.

La hermana Pascuala destacó que esta iniciativa permite que los jóvenes crezcan en solidaridad y aprendan a responder frente a las necesidades concretas de sus compañeros. “La bicicleta no es un lujo para él, es algo importante”, expresó, al remarcar el valor humano de esta acción comunitaria.
También continúa funcionando la Infancia y Adolescencia Misionera, conocida como IAM, que se reúne los sábados desde las 10:00 hasta aproximadamente las 11:00 o 11:30 en el Hogar de Ancianos, con ingreso por calle Suipacha. Participan niños de entre 4 y 14 años, acompañados por las animadoras Cintia Sotar y Lorena Díaz.
La hermana señaló que los niños se muestran muy entusiasmados y van aprendiendo la espiritualidad misionera: conocer a Jesús, vivir esa experiencia y compartirla con otros. También destacó el acompañamiento de las madres, quienes se suman con compromiso al crecimiento del grupo.
Por otra parte, se lanzó una rifa solidaria para reparar el cielo raso de una de las aulas donde funciona el proyecto Apoyo Escolar Caminemos Juntos, que actualmente acompaña a unos 60 niños con el trabajo de cinco docentes, en turnos mañana y tarde.
El cielo raso del salón se encuentra deteriorado y, con la llegada del frío, la chapa genera bajas temperaturas dentro del espacio donde los niños realizan sus actividades. Por ese motivo, padres, docentes y hermanas acordaron organizar una rifa para reunir los fondos necesarios y cambiar todo el cielo raso del aula.

La rifa tiene un valor de $2.000 por número y sorteará como primer premio una mesa con seis sillas, como segundo premio una cafetera y como tercer premio un juego de tazas. El sorteo está previsto para el 12 de junio, y todo lo recaudado será destinado a la compra de los materiales para la reparación.
La hermana Pascuala invitó a la comunidad a colaborar, recordando que se trata de una causa destinada a mejorar las condiciones de los niños que asisten al apoyo escolar. Quienes deseen ayudar pueden acercarse a las hermanas, al hogar o colaborar en los espacios donde se ofrezcan los números.
Estas acciones muestran una tarea silenciosa pero profunda en La Quiaca: formar, acompañar, contener, enseñar y servir. Desde el Hogar de Ancianos, la Pastoral Juvenil, la Infancia Misionera y el Apoyo Escolar, la hermana Pascuala y su comunidad siguen construyendo redes de solidaridad donde cada gesto ayuda a sostener la esperanza.
