La Municipalidad de La Quiaca inauguró 900 metros cuadrados de pavimento en la prolongación de la calle Árabe Siria, una obra esperada durante años por las familias del sector. En una jornada cargada de emoción, la vecina Ana María Toconás recordó décadas de lucha barrial y agradeció al intendente Dante Velázquez por haber escuchado el pedido de la comunidad: “El intendente no nos abandonó”.
La Quiaca. La ciudad de La Quiaca vivió una jornada de profunda emoción con la inauguración de una obra trascendental en la prolongación de la calle Árabe Siria, donde quedaron habilitados 900 metros cuadrados de pavimento realizados en articulación entre la Municipalidad y los vecinos del sector.
La obra representa mucho más que cemento y pavimento. Para las familias del barrio, simboliza una promesa cumplida, años de espera, organización comunitaria y el resultado de una gestión que decidió escuchar una necesidad histórica de quienes viven en esa zona de la ciudad.

Durante el acto, Ana María Toconás, vecina del barrio desde hace 49 años, hizo uso de la palabra y compartió un relato cargado de memoria, emoción y agradecimiento. Recordó que cuando llegó a vivir al sector junto a su esposo, la zona de José Hernández y Árabe Siria no contaba con agua ni cloacas, aunque sí tenía luz eléctrica.
En su testimonio, Ana María repasó el largo camino vecinal para conseguir servicios básicos. Contó que desde joven se propuso vivir con dignidad y que, para lograrlo, golpeó puertas, habló con vecinos, insistió, caminó y gestionó durante años hasta conseguir avances fundamentales para el barrio.
También recordó a vecinos que fueron parte de esa historia colectiva, como don Catalino Toconás, don Serapios Flores, don Eloy y otras familias que acompañaron distintas etapas de la lucha barrial. Además, mencionó con respeto a quienes ya no están, pero dejaron su aporte para que el barrio pudiera crecer.

La vecina también evocó gestiones anteriores vinculadas a la llegada de las cloacas, mencionando a Carlos Sergio Grossman, quien en su momento abrió las puertas de la Intendencia para colaborar con los vecinos. En ese marco, pidió un aplauso para su memoria y remarcó que cada obra barrial tiene detrás una historia de esfuerzo compartido.
Al referirse al pavimento inaugurado, Ana María destacó el acompañamiento del intendente Dante Velázquez y de Andrés Jerónimo, quien colaboró como tesorero en la organización vecinal. Explicó que el propio jefe comunal planteó a los vecinos la posibilidad de elegir entre adoquinado o pavimento, y que finalmente la comunidad resolvió avanzar con el pavimento.
La obra tuvo también un fuerte componente de participación vecinal. Según relató Toconás, los vecinos aportaron para la compra del cemento y acompañaron el proceso hasta ver concretado un sueño que durante años parecía lejano. “Mi sueño se ha concretado”, expresó emocionada ante los presentes.

En su mensaje, Ana María también tuvo palabras de agradecimiento para los obreros y empleados municipales que trabajaron desde temprano en la ejecución de la obra. Valoró su esfuerzo diario y pidió que Dios les conserve la salud, al tiempo que destacó la importancia de que puedan tener una jubilación digna por el trabajo realizado.
La vecina remarcó que, a diferencia de otras etapas, esta vez el barrio fue escuchado. “No hemos sido olvidados como en las otras gestiones”, expresó, al agradecer al intendente Dante Velázquez y también a Emanuel Yurkina por haber atendido los reclamos y consultas permanentes durante el avance de los trabajos.
Uno de los pasajes más sentidos fue cuando recordó a doña Brígida Gaspar, una vecina que también apoyó el proyecto y que, según dijo, desde el cielo acompaña este logro comunitario. Ana María señaló que la unidad entre vecinos fue clave para alcanzar el objetivo y llamó a sostener ese espíritu solidario en las buenas y en las malas.

El acto contó además con la presencia de la Banda de Música, autoridades municipales, trabajadores y vecinos que fueron testigos de una inauguración largamente esperada. La alegría de las familias reflejó la importancia de una obra que mejora la circulación, la calidad de vida y la dignidad cotidiana del barrio.
Con esta inauguración, la Municipalidad de La Quiaca reafirmó su compromiso de avanzar con obras concretas en distintos sectores de la ciudad. Para los vecinos de la prolongación de calle Árabe Siria, el pavimento no es solo una mejora urbana: es el cierre de una espera de décadas y el comienzo de una nueva etapa para el barrio.
Ana María Toconás resumió el sentimiento de la jornada con una frase que quedó como símbolo del acto: “El intendente no nos abandonó”. Entre aplausos, emoción y orgullo barrial, La Quiaca celebró una obra construida desde la perseverancia vecinal y la decisión política de dar respuestas.
