El pueblo histórico de Cochinoca se prepara para vivir sus fiestas patronales en honor a San Juan Bautista, con actividades religiosas, comunitarias y culturales los días 23 y 24 de junio. Libertad Vilte, integrante de la comisión organizadora, llegó hasta La Quiaca para invitar a toda la comunidad de la Puna a participar de una celebración cargada de historia, devoción, peregrinos, luminarias, serenata, quema de pecados, trueque y encuentro comunitario.
La Quiaca. El pueblo histórico de Cochinoca vuelve a abrir sus puertas para celebrar a su patrono, San Juan Bautista, en una de las festividades más profundas y antiguas de la Puna jujeña. Desde La Quiaca, Libertad Vilte, integrante de la comisión organizadora, realizó una invitación especial a todas las comunidades, familias, peregrinos y visitantes que deseen compartir una celebración donde la fe, la memoria y la identidad andina se entrelazan.
Las actividades comenzaron el 15 de junio con el rezo de las novenas y tendrán sus momentos centrales durante la víspera del martes 23 y la jornada principal del miércoles 24 de junio. Según explicó Vilte, este martes a las 17 horas se recibirá a los peregrinos que llegarán desde San Isidro, en la provincia de Salta, además de Rachaite y Cochagaste, comunidades que cada año fortalecen con su presencia el sentido comunitario de la fiesta.
La víspera continuará con merienda para invitados, peregrinos y visitantes, la última novena a cargo de los peregrinos, la celebración animada por Máximo Palacio y la tradicional procesión de antorchas alrededor de la plaza central. A las 21 horas se compartirá la cena y luego llegará uno de los momentos más esperados: la cuarteada, la luminaria frente a la iglesia y la serenata en honor a San Juan Bautista, con la participación de la Banda de Sikuris San Juan Bautista, escuelas y artistas de la comunidad.

Uno de los ritos más emblemáticos será la quema de pecados, prevista para la medianoche. Esta tradición consiste en caminar sobre las brasas como expresión de purificación, fe y compromiso espiritual. Luego se realiza la bendición del agua, completando una ceremonia cargada de simbolismo que forma parte del patrimonio vivo de Cochinoca y de la memoria cultural de toda la Puna.
El miércoles 24, día central de San Juan Bautista, la jornada comenzará desde temprano con repique de campanas, rezo del alba y desayuno comunitario. A las 9 horas se realizará el tradicional trueque, una práctica que conserva el espíritu ancestral de intercambio entre comunidades: desde San Isidro llegarán productos como papa, oca y otros alimentos que podrán cambiarse por carne, charqui, chalona o cuero.
A las 10 horas se desarrollará el acto en la plaza central, con números alusivos de las escuelas primaria y secundaria. Luego, a las 11, se celebrará la misa con el sacerdote, incluyendo bautismos, y posteriormente se realizará la procesión por las calles del pueblo junto a las imágenes de los peregrinos y de San Juan Bautista. La celebración continuará con almuerzo comunitario, cuarteada, corte de cuartos, cacharpaya y despedida a las comunidades visitantes.
Libertad Vilte destacó que Cochinoca se encuentra a unos 25 kilómetros por la ruta 71, a aproximadamente media hora de Abra Pampa. Si bien no hay transporte diario permanente, los visitantes pueden llegar en vehículos particulares, taxis o coordinando desde Abra Pampa, donde es posible encontrar movilidad hacia el pueblo. “Invitamos a todos los que quieran llegarse. Serán bien recibidos”, expresó la integrante de la comisión.
La fiesta patronal de Cochinoca no es solo una celebración religiosa: es una experiencia de identidad puneña. Allí conviven la oración, la música, el fuego, el agua, la caminata de los peregrinos, el intercambio de productos, la comida compartida y las historias de un pueblo histórico que tiene mucho para contar. En honor a San Juan Bautista, Cochinoca vuelve a convocar a la Puna a encontrarse, agradecer, celebrar y mantener viva una tradición que atraviesa generaciones.
