Estudiantes de la Escuela de Minas de La Quiaca realizaron una excursión educativa a Yavi para profundizar el estudio del arte barroco americano presente en la región. La propuesta forma parte de un proyecto pedagógico que busca que los alumnos no solo aprendan desde libros o videos, sino también a través del trabajo de campo, el contacto directo con el patrimonio histórico y la experiencia viva del territorio. El Municipio de La Quiaca colaboró con el transporte para hacer posible el viaje.
La Quiaca. El Municipio de La Quiaca acompañó a estudiantes de la Escuela de Minas en una salida educativa a Yavi, en el marco de un proyecto de investigación y aprendizaje sobre el arte barroco americano presente en la región. La actividad permitió que los alumnos salieran del aula para encontrarse directamente con la historia, el patrimonio religioso, las pinturas, esculturas y expresiones artísticas que forman parte de la identidad cultural de la Puna jujeña.
La profesora Gabriela Fernández explicó que la propuesta forma parte de un trabajo que viene desarrollándose desde el año pasado y que tendrá continuidad con los estudiantes de este ciclo. “No es lo mismo estudiar desde los libros o desde los videos que hacer trabajo de campo. Los chicos pueden sumergirse en la historia, observar directamente las obras y después contar lo que vivieron”, señaló la docente.
La experiencia contó además con el acompañamiento del profesor Carlos Garcés, doctor en Historia de la Universidad Nacional de Jujuy, quien se sumó al recorrido en Yavi por el interés académico que despierta el trabajo de los alumnos. Para Fernández, este tipo de proyectos resulta enriquecedor tanto para los estudiantes como para los docentes, porque permite construir conocimiento desde el territorio.

El eje central del viaje fue el arte barroco americano y su presencia en Yavi, una localidad clave para comprender la circulación de obras que llegaron desde Cusco, Potosí y Europa. La docente recordó que el Marquesado del Valle de Tojo fue un punto importante de adquisición y distribución de pinturas, esculturas y piezas de orfebrería que hoy forman parte del patrimonio cultural de la región.
Uno de los temas que más interés genera entre los estudiantes es el de los ángeles arcabuceros, presentes en iglesias de Yavi, Uquía y otros puntos del antiguo circuito colonial. Fernández explicó que muchas de estas figuras tienen advocaciones apócrifas y aparecen representadas con armas, flechas o arcabuces, como parte de un lenguaje visual utilizado en la época para enseñar contenidos religiosos a comunidades que no hablaban español ni latín.

“Estas pinturas y esculturas tenían una finalidad didáctica. Servían para que la gente de la zona pudiera comprender la religión y los pasajes bíblicos”, explicó la profesora. En ese sentido, el viaje permitió que los alumnos interpretaran las obras no solo como piezas artísticas, sino también como herramientas de comunicación, evangelización e historia social.
La salida educativa también se vincula con otros proyectos interdisciplinarios de la institución. Junto a la profesora de Historia, Miriana Paza, y el profesor de Lengua, Rafael Rodríguez, se trabaja en una propuesta más amplia sobre el barroco, con la intención de llegar a fin de año con una producción que pueda ser presentada en el Centro Cultural. “Los chicos son los protagonistas; nosotros solo somos guías”, destacó Fernández.

La docente agradeció especialmente el acompañamiento del Municipio de La Quiaca, que facilitó el transporte para concretar el viaje. Remarcó que, en el contexto económico que atraviesan las instituciones educativas y la universidad pública, este tipo de apoyo resulta fundamental. “Sin el apoyo de nuestras autoridades, proyectos como este serían imposibles. El intendente entendió la situación y puso el transporte, lo que nos aliviana muchísimo”, expresó.
También hubo reconocimiento para el comisionado municipal de Yavi, Luis Condorí, quien colaboró con descuentos en la entrada a la iglesia, el uso del camping, el menú y el desayuno para los estudiantes. Esa articulación institucional permitió que la experiencia educativa pudiera realizarse en mejores condiciones para los alumnos.

Los estudiantes valoraron la posibilidad de conocer más sobre Yavi, su historia y su patrimonio. Algunos ya habían participado en viajes anteriores y destacaron que esta nueva salida les permitiría profundizar sobre el barroco americano, las pinturas, las esculturas y las raíces culturales de la región. Para muchos, el viaje no fue solo una excursión, sino una oportunidad para mirar con otros ojos la historia que tienen cerca.
La jornada confirma la importancia de acercar a los jóvenes al patrimonio cultural de la Puna. En una región cargada de historia, arte y memoria, la escuela cumple un rol central para que las nuevas generaciones conozcan, valoren y cuiden aquello que forma parte de su identidad. Con el acompañamiento del Municipio de La Quiaca, la Escuela de Minas convirtió una salida de estudios en una experiencia de aprendizaje profundo, territorial y comunitario.
