En la semana del 9 de Julio, La Quiaca vivió una jornada cargada de emoción, historia e identidad nacional. El intendente Dante Aníbal Velázquez acompañó a los alumnitos del JIN N° 11 en el traslado e izamiento de la Bandera Argentina, en una mañana muy fría pero marcada por la participación de niños, docentes, padres, funcionarios municipales y vecinos. La actividad unió el homenaje a la Independencia con el aliento a la Selección Argentina, en una ciudad que volvió a mostrar su sentido de pertenencia desde la frontera norte del país.

La ciudad de La Quiaca inició la semana de la Independencia Argentina con una emotiva actividad protagonizada por los alumnos del JIN N° 11, quienes participaron del traslado e izamiento de la Bandera Nacional junto al intendente Dr. Dante Aníbal Velázquez. La jornada se desarrolló en una mañana muy fresca, pero con una fuerte presencia de niños, docentes, padres, integrantes del gabinete municipal y vecinos que acompañaron con respeto y entusiasmo.
La concentración comenzó en el jardín de infantes ubicado en la intersección de avenida La Madrid y avenida Hipólito Yrigoyen, desde donde partió la caravana con la enseña patria. La Banda de Música acompañó con sus acordes el recorrido, mientras alumnos, familias y docentes avanzaron por avenida La Dignidad hasta llegar a avenida Independencia, para dirigirse finalmente al centro de la plaza, donde se realizó el izamiento.

El encuentro tuvo un clima especialmente significativo porque coincidió con una jornada de aliento a la Selección Argentina en el Mundial. Muchos papás, alumnos y docentes se hicieron presentes con la camiseta argentina, combinando el fervor deportivo con el sentido profundo de los símbolos patrios. En La Quiaca, la Bandera volvió a reunir a la comunidad en torno a la historia, la identidad y el orgullo nacional.
Luego del izamiento, el intendente Dante Velázquez brindó palabras de agradecimiento a los alumnos, docentes y padres presentes. En su mensaje, valoró la participación de los niños pese al frío reinante y remarcó que ellos representan el futuro de la ciudad y de la Patria. “Siempre digo que los niños son nuestro futuro, son los hijos que mañana seguramente van a profundizar el mensaje de lo que en estos días estamos conmemorando y celebrando, que es nuestra Independencia”, expresó.

El jefe comunal también dejó una reflexión histórica previa al 9 de Julio, recordando la importancia de los días anteriores a la declaración de la Independencia en 1816. Mencionó especialmente el rol de Manuel Belgrano, quien el 6 de julio regresó con información sobre la situación europea y expuso ante el Congreso de Tucumán un panorama que sería determinante para la decisión histórica que se tomaría días después.
Velázquez señaló que el 7 y el 8 de julio también fueron jornadas trascendentes, porque en aquel Tucumán de apenas doce manzanas ya se percibía que algo decisivo estaba por ocurrir. En ese marco, anticipó que durante el acto central del 9 de Julio se profundizará la reseña histórica, incluso con la referencia a Doña Pancha, la mujer cuya casa quedó asociada para siempre a uno de los momentos más importantes de la historia argentina.

“Revaloricemos siempre nuestra historia. Carguemos de emoción el relato para nuestros niños”, sostuvo el intendente, al exhortar a docentes y familias a transmitir la memoria histórica con cercanía, sentimiento y compromiso. El mensaje buscó unir pasado y presente: la Independencia como hecho histórico, pero también como enseñanza viva para las nuevas generaciones de quiaqueños.
Finalizado el acto, el área de Desarrollo Social brindó un rico chocolate caliente a todos los presentes, mientras el intendente Velázquez, junto a integrantes de su gabinete, entregó alfajores a los niños. Así, La Quiaca vivió una mañana de Patria, comunidad y pertenencia, en la que la Bandera, la historia y la niñez fueron protagonistas en la antesala de un nuevo aniversario de la Independencia Argentina.
