Las escuelitas municipales de fútbol retomaron sus actividades después del receso invernal con propuestas para niños y niñas desde los 6 hasta los 13 años. Bajo la conducción de los profesores Cristian Tolaba y Benito Gaspar, los entrenamientos se desarrollan los lunes, miércoles y viernes en la Escaloneta y en la cancha de Sanidad. La iniciativa incorpora además una escuelita específica para arqueros y ya contiene a cerca de un centenar de chicos, consolidándose como uno de los espacios deportivos y sociales más convocantes de La Quiaca.

El profesor Cristian Tolaba explicó que las clases volvieron a funcionar desde el lunes 27, luego de la interrupción por las vacaciones de invierno. Su grupo reúne a niños y niñas de entre 6 y 10 años, mientras Benito Gaspar trabaja con las categorías de 10 a 13. La organización se realiza de manera alternada entre la Escaloneta y la cancha de Sanidad, lo que permite distribuir a los alumnos según las edades y la cantidad de participantes.
Los entrenamientos se dictan los lunes, miércoles y viernes. El grupo de los mayores comienza a las 9, mientras que los más pequeños entrenan desde las 9:30. La escuelita de arqueros funciona esos mismos días, entre las 10:30 y las 11:30, en la Escaloneta. La convocatoria está abierta también para las niñas, remarcando que el género no constituye ninguna limitación para incorporarse y aprender.
Antes del invierno, la propuesta había llegado a reunir entre 60 y 65 chicos en el Centro de Alto Rendimiento y la cancha del CSP. Durante las semanas de frío disminuyó la asistencia, pero con la reanudación comenzaron a regresar entre 15 y 20 alumnos al grupo de Tolaba y entre 25 y 30 al de Gaspar. El crecimiento acumulado es todavía más significativo: el proyecto comenzó el año pasado con apenas ocho participantes y actualmente contiene entre 90 y 100 niños y adolescentes.

Una de las principales novedades es la escuelita de arqueros. Gaspar explicó que la iniciativa nació al advertir que en los partidos y espacios formativos había pocos chicos preparados específicamente para ocupar ese puesto. Por esa razón, diseñaron un proyecto diferenciado, con ejercicios, contenidos y saberes propios de la función del arquero, desde los 6 años en adelante.
Los profesores también preparan a los alumnos para participar en la Liga Municipal y proyectan encuentros con escuelas deportivas de Cieneguillas, Yavi y otras localidades de la región. Además, analizan la organización de torneos regionales que permitan ampliar la competencia, generar intercambio y fortalecer el crecimiento futbolístico de la Puna.
Sin embargo, el objetivo no se limita a formar jugadores. Benito Gaspar destacó que uno de los principales logros fue sostener a los chicos dentro de un espacio organizado, dividirlos correctamente por categorías y acompañar también a los adolescentes de mayor edad. “La formación en valores es lo más importante para nosotros”, remarcó al referirse al trabajo de contención que realizan diariamente.

Los docentes agradecieron el respaldo de la Dirección de Deportes y del intendente Dante Velázquez, quienes facilitaron los espacios necesarios para desarrollar las actividades. Esa infraestructura permite que el fútbol municipal funcione como una herramienta de inclusión, recreación y acompañamiento para decenas de familias quiaqueñas.
La invitación permanece abierta para todos los niños y niñas que quieran sumarse. No se requiere experiencia previa: solamente presentarse con ganas de aprender, compartir y disfrutar del deporte. Con las escuelitas de fútbol y la nueva formación para arqueros, La Quiaca continúa fortaleciendo una política deportiva que combina competencia, valores y contención social.
