El grupo Alma de Montaña, integrado mayoritariamente por mujeres de La Quiaca, continúa creciendo y llevando el nombre de la ciudad a competencias de trail, maratón y carreras de fondo en distintos puntos del país y del exterior. Con esfuerzo propio, entrenamiento, compañerismo y una fuerte identidad quiaqueña, sus integrantes vienen cosechando podios y nuevas experiencias, especialmente en Bolivia, donde recientemente participaron de una exigente prueba en Coroico, sobre el tradicional Camino de la Muerte.

La última experiencia internacional llevó a una delegación de nueve integrantes hasta La Paz y posteriormente a Coroico, donde compitieron en distancias de 10 y 25 kilómetros. Los resultados fueron sobresalientes: Marco Saiquita obtuvo el primer puesto en la general masculina y en su categoría de 25 kilómetros; Mabel Chiriguay también se quedó con el primer lugar de la general femenina y de su categoría; María Cazón alcanzó el segundo puesto de la general en los 25 kilómetros, mientras que Leo Cruz logró imponerse en la distancia de 10 kilómetros. Para el grupo, cada llegada a la meta tiene además un significado especial: “Donde va esta bandera, va la Argentina”, expresaron al destacar el orgullo de representar a La Quiaca fuera del país.

La prueba de Coroico representó un desafío particularmente exigente. María Cazón relató que fue su primera competencia en Bolivia y que debió enfrentar un circuito prácticamente íntegro en ascenso. Completó los 25 kilómetros en poco más de cuatro horas y finalizó segunda en la clasificación general. Más allá del resultado deportivo, destacó el paisaje, la experiencia compartida y la recepción de los organizadores bolivianos. El grupo también estuvo recientemente en Atocha, antes de llegar a Potosí, participando de otras actividades deportivas y siguiendo competencias internacionales.

Alma de Montaña nació a partir de la iniciativa de Alejandra Martínez, junto a otras corredoras, y pasó de un pequeño núcleo inicial a reunir actualmente alrededor de 30 integrantes. Sus miembros combinan caminatas de montaña, trail, carreras de calle y pruebas de larga distancia, organizándose de manera colectiva y definiendo nuevos desafíos a medida que aparecen invitaciones y competencias. Ya recibieron una convocatoria para participar de un nuevo trail en La Paz el próximo 30 de agosto, posibilidad que será analizada por el grupo.
Pero detrás de los resultados existe una historia de esfuerzo cotidiano. Leo Cruz contó que lleva cerca de cinco años corriendo y que encuentra un impulso permanente tanto en sus compañeras como en sus cuatro hijos. “Me siento muy orgullosa”, expresó al describir lo que significa llegar a una meta y representar a la Argentina. Esa experiencia sintetiza uno de los valores centrales del grupo: mujeres de distintas edades que encontraron en el deporte una herramienta para mejorar su salud, fortalecer vínculos y demostrar que la edad o la condición física inicial no son barreras para comenzar.
Las integrantes de Alma de Montaña aprovecharon también para realizar una invitación abierta a mujeres, jóvenes y hombres de La Quiaca que quieran sumarse. No cuentan con un punto fijo de entrenamiento, sino que se organizan mediante un grupo y redes sociales, donde publican recorridos y convocatorias. Su mensaje es sencillo y potente: no importa la edad ni el punto de partida; siempre se puede comenzar. Desde los cerros de la Puna hasta las montañas bolivianas, Alma de Montaña construye una identidad deportiva propia y convierte cada competencia en una oportunidad para llevar a La Quiaca mucho más allá de sus fronteras.
