El cónsul argentino en Villazón, Diego Alonso Garcés, participó del programa de streaming “La Última Palabra”, emitido desde el Complejo Cultural Manka Fiesta de La Quiaca. Durante la entrevista destacó la integración cotidiana entre ambas ciudades, explicó el rol de la representación consular ante situaciones que afectan a ciudadanos argentinos en Bolivia y remarcó la importancia de utilizar pasos fronterizos habilitados. También valoró la identidad cultural compartida entre ambos lados de la frontera y expresó su interés en profundizar los vínculos institucionales con La Quiaca.
La visita del cónsul argentino en Villazón al estudio de “La Última Palabra” sumó una voz institucional de relevancia a la agenda fronteriza de La Quiaca. Diego Alonso Garcés, abogado y diplomático con pocos meses de trabajo en la región, describió a la frontera como un espacio profundamente integrado desde lo social, lo cultural y lo cotidiano, muy lejos de una división rígida entre dos ciudades. En ese sentido, destacó la presencia de las culturas quechua y aymara y la circulación permanente de personas que trabajan, estudian y desarrollan sus actividades a ambos lados.
Garcés explicó que una de las tareas centrales del consulado es la asistencia y protección de ciudadanos argentinos en territorio boliviano. Entre los casos más frecuentes mencionó traslados sanitarios, pérdida o robo de documentación y otras situaciones de emergencia que requieren intervención institucional. El funcionario remarcó que contar con la documentación en regla simplifica cualquier asistencia y reduce complicaciones frente a las autoridades migratorias.

Uno de los puntos más importantes de la entrevista estuvo relacionado con los cruces por pasos no habilitados. El diplomático advirtió que una situación cotidiana puede transformarse en un problema serio si una persona sufre un accidente, un robo o cualquier inconveniente mientras se encuentra en condición migratoria irregular. Explicó que pueden existir multas y otras sanciones migratorias, por lo que insistió en la necesidad de utilizar los pasos oficiales.
La conversación también permitió conocer parte de su trayectoria profesional. Garcés cumplió funciones diplomáticas en destinos como Indonesia, México e Italia, experiencias que le permitieron conocer distintas sociedades y culturas. Ahora, desde Villazón, busca comprender con profundidad la dinámica particular de una frontera donde la vida diaria une a comunidades que comparten historia, vínculos familiares y actividades económicas.

Durante su paso por La Quiaca también expresó su interés en recorrer la Puna jujeña y conocer sus principales atractivos. Además, se mostró dispuesto a participar, si su agenda se lo permite, como jurado en las elecciones de representantes estudiantiles de la Fiesta Nacional de los Estudiantes, un gesto que refuerza la dimensión cultural y comunitaria de la relación entre ambas ciudades.
La presencia del cónsul en el Complejo Cultural Manka Fiesta dejó una señal que excede lo protocolar: La Quiaca y Villazón tienen una relación que necesita ser pensada desde la integración real de sus comunidades. Seguridad fronteriza, documentación, salud, cultura, educación y cooperación institucional forman parte de una misma agenda. En ese escenario, espacios como “La Última Palabra” también contribuyen a que la frontera deje de ser solamente una línea geográfica y se convierta en un ámbito permanente de diálogo, información e integración.
