Alrededor de 30 alumnos de Aulas Taller Móvil N.º 5 realizaron una visita técnica a la planta fotovoltaica de Piedra Negra como parte de sus prácticas profesionalizantes. La actividad permitió trasladar al territorio los conocimientos adquiridos en el curso que se dicta en el CIC de Ruta 5 y contó con el acompañamiento de la Municipalidad de La Quiaca, que dispuso un vehículo para garantizar el traslado de los estudiantes.
La formación técnica sumó una experiencia concreta en La Quiaca con la visita de alumnos de Aulas Taller Móvil N.º 5 a la planta fotovoltaica de Piedra Negra, ubicada a pocos kilómetros de la ciudad. La jornada fue concebida como una práctica profesionalizante orientada al conocimiento real de sistemas de generación de energía solar y permitió que los estudiantes observaran directamente el funcionamiento de una instalación de estas características, analizando paneles, orientación, generadores e inversores.

El profesor Carlos Flores, responsable del grupo, explicó que la visita buscó complementar los contenidos trabajados durante el curso con una experiencia de campo. Los alumnos pudieron identificar qué tipo de paneles se utilizan, cómo fue definida su orientación, qué generadores acompañan al sistema y si los inversores instalados funcionan bajo esquemas trifásicos o monofásicos. La práctica incluyó además una mirada técnica sobre mantenimiento, posibles imperfecciones y aspectos que deberían ser revisados periódicamente por personal capacitado.
La experiencia adquiere especial valor porque conecta directamente capacitación y oportunidad laboral. El curso se desarrolla con participación del Gobierno provincial y acompañamiento municipal, y reúne a cerca de 30 alumnos. Ese vínculo entre aula y territorio permite que la formación deje de ser únicamente teórica y se convierta en una herramienta concreta para comprender tecnologías que tienen un enorme potencial en la Puna, una región con condiciones naturales privilegiadas para el aprovechamiento de la energía solar.
En ese proceso, el apoyo de la Municipalidad de La Quiaca resultó fundamental. Flores agradeció especialmente la disposición del intendente y del municipio para facilitar la movilidad que permitió trasladar a buena parte del grupo hasta Piedra Negra. Según explicó, varios estudiantes no contaban con medios propios para realizar el viaje, por lo que la disponibilidad del vehículo municipal hizo posible que cerca de 19 alumnos pudieran participar de la visita junto al docente y el chofer.

Ese acompañamiento muestra una dimensión muchas veces poco visible de la gestión pública: cuando el municipio facilita infraestructura, transporte o articulación institucional para una práctica educativa, también está interviniendo en la construcción de capacidades futuras. En una ciudad que necesita ampliar su matriz económica y generar nuevas oportunidades laborales, fortalecer la formación en energías renovables puede convertirse en una herramienta estratégica.
La visita a Piedra Negra dejó entonces una señal importante para La Quiaca. La transición energética no debe pensarse únicamente como una discusión nacional o empresarial: también puede convertirse en conocimiento local, empleo técnico y formación profesional. Cada estudiante que aprende a inspeccionar, mantener o comprender una planta fotovoltaica amplía las posibilidades de que la Puna participe activamente de una economía energética que ya forma parte del presente.
