El Concejo Deliberante de La Quiaca se encuentra en el centro de una polémica tras las declaraciones de la concejal Mirtha Moscoso, quien desmontó públicamente las acusaciones de Juan Carlos Huanco, exfuncionario municipal, por un presunto desvío de materiales. Según Moscoso, la denuncia presentada por Huanco carece de pruebas y sustento legal, evidenciando lo que calificó como un intento de protagonismo político vacío de fundamentos.
El contexto de las acusaciones
La controversia comenzó cuando Huanco, vecino de La Quiaca y exmiembro del gabinete del anterior intendente Blas Gallardo, presentó una nota denunciando al Ejecutivo actual por supuestos desvíos de materiales. Sin embargo, la concejal Moscoso fue tajante al desestimar la validez del documento, señalando que este no incluía evidencia ni documentación que respaldara las acusaciones.
“Es simplemente una nota, no una denuncia formal. Al no tener evidencia, fue enviada a archivo, como corresponde en estos casos”, explicó Moscoso durante la sesión parlamentaria. La concejal subrayó que, sin pruebas concretas, el Concejo Deliberante no puede permitir que su trabajo sea utilizado para desacreditar gestiones a través de denuncias vacías.
Moscoso pone el foco en el pasado de Huanco
En una intervención contundente, Moscoso recordó el rol de Huanco en la administración anterior de Blas Gallardo, señalando inconsistencias graves en su postura actual. Según la concejal, pocos días antes del fin del mandato de Gallardo, el gabinete, incluyendo a Huanco, habría repartido grandes sumas de dinero entre sus miembros.
“El 7 de diciembre de 2023, el gabinete de la gestión anterior distribuyó cifras millonarias. Esto no lo digo yo, lo informó el actual intendente al asumir su cargo. ¿Por qué Huanco no denuncia esto, si habla de transparencia? Porque él también fue beneficiado. Si sabía de irregularidades, ¿por qué no actuó entonces?”, cuestionó Moscoso.
La edil no dejó dudas sobre su postura, calificando el accionar de Huanco como un movimiento político más que un genuino interés por el bienestar de la comunidad. “De repente, quiere mostrarse como un defensor de la honestidad, pero no lo vimos actuar de la misma manera cuando ocupaba un cargo público”, sentenció.
Compromiso con la verdad y la transparencia
Moscoso destacó que cualquier ciudadano tiene el derecho de presentar denuncias, pero insistió en que estas deben estar respaldadas por pruebas concretas. “No vamos a permitir que este Concejo sea usado como plataforma para acusaciones infundadas. Si tiene algo que decir, que lo haga con documentación y dentro de los cauces legales”, afirmó.
La concejal también aprovechó la oportunidad para resaltar el compromiso del Concejo Deliberante con la transparencia y el bienestar de La Quiaca. En su intervención, destacó las acciones realizadas en su propio barrio, como el mantenimiento del parque Eva Perón, y reafirmó su compromiso de trabajar por la comunidad.
“Sabemos que en política estamos expuestos a críticas y juegos sucios, pero nuestro compromiso con la ciudad está por encima de cualquier ataque. No necesitamos protagonismo; necesitamos resultados para nuestra gente”, concluyó Moscoso.
La política en su verdadera dimensión
Este episodio deja en evidencia la importancia de actuar con seriedad y responsabilidad en la arena política. El Concejo Deliberante de La Quiaca, bajo el liderazgo de figuras como Mirtha Moscoso, muestra que la política no debe ser una herramienta de difamación, sino un espacio para construir confianza y trabajar en favor de la ciudadanía.
La contundente respuesta de Moscoso marca un precedente en la política local: las denuncias sin sustento no tendrán cabida, y quienes intenten utilizarlas con fines personales deberán enfrentarse a una institución comprometida con la verdad y la transparencia. En La Quiaca, las palabras deben estar respaldadas por hechos, y la política vuelve a centrarse en lo que realmente importa: el bienestar de la comunidad.
