En el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, compartió un emotivo y reflexivo mensaje que trascendió el mero saludo protocolar. Con palabras cargadas de empatía y visión transformadora, convocó a construir una sociedad que no tolere la diversidad, sino que la celebre; una comunidad donde la igualdad no sea una utopía, sino un compromiso cotidiano.
“Hoy no solo visibilizamos una condición genética: reivindicamos el derecho a ser diferentes sin ser discriminados”, expresó Velázquez durante un acto simbólico que reunió a familias, niños y jóvenes con Síndrome de Down, docentes, profesionales de la salud y vecinos de toda la comunidad. En un gesto de profundo respeto, el municipio iluminó con colores azul y amarillo el edificio municipal, en sintonía con los símbolos que representan esta jornada a nivel mundial.
Velázquez remarcó que el Estado local tiene el deber no solo de garantizar accesos —a la educación, a la salud, al trabajo— sino también de crear entornos donde las personas con discapacidad puedan desarrollar plenamente su autonomía y sus sueños. “Cada niña y niño con Síndrome de Down es un universo de ternura, fuerza y capacidades que la sociedad muchas veces no ve por prejuicio o desinformación”, sostuvo.
En un contexto donde las personas con discapacidad aún enfrentan barreras visibles e invisibles, el mensaje del jefe comunal resulta potente y necesario. Llamó a erradicar el capacitismo, a revisar prácticas culturales excluyentes y a promover políticas públicas que integren, no como favor, sino como justicia. “La inclusión no es una palabra bonita, es una acción diaria que comienza con mirar al otro con respeto”, señaló.
La jornada fue también una celebración de los logros de muchas familias que luchan cada día para que sus hijos e hijas sean reconocidos en sus derechos, sus talentos y su humanidad. Velázquez destacó el trabajo silencioso de madres, padres y organizaciones sociales que acompañan a las personas con Síndrome de Down desde una lógica de dignidad y autonomía. “No hay vidas más valiosas que otras; todas merecen la misma oportunidad de florecer”, reafirmó.
Además, adelantó que el municipio trabaja en una serie de convenios con instituciones educativas y centros terapéuticos para ampliar los servicios disponibles en la región, fortaleciendo el enfoque de inclusión con recursos concretos. El objetivo, dijo, es que La Quiaca sea “una ciudad que abrace la diversidad como una riqueza colectiva, no como una carga”.
En un país atravesado por discursos que muchas veces estigmatizan la diferencia, el mensaje de Dante Velázquez se inscribe en una política humanista que no pierde de vista lo esencial: todas las personas tienen derecho a vivir con dignidad y a ser reconocidas en su singularidad.
El Día Mundial del Síndrome de Down no es una efeméride más: es una oportunidad para desmontar prejuicios, desnaturalizar exclusiones y volver a creer que otra sociedad es posible. En La Quiaca, ese camino se está construyendo con palabras, gestos y acciones que, como las del intendente Velázquez, siembran igualdad desde el norte profundo.
