En vísperas del Día del Animal, el Centro de Zoonosis de La Quiaca, bajo la dirección del Dr. Cosme Flores, intensifica su campaña de castraciones y concientización, apostando no solo a la salud de las mascotas, sino a un cambio cultural profundo en la responsabilidad ciudadana.
Cada mañana, antes de cada cirugía, los dueños de los animales participan de una charla obligatoria, donde se explica detalladamente la importancia de presentar a las mascotas en óptimas condiciones de salud: bien alimentadas, desparasitadas, vacunadas y con todos los cuidados prequirúrgicos necesarios. “No es solo una operación. Es un acto de compromiso con la familia y la sociedad”, enfatiza el Dr. Flores.
El quirófano móvil llega a los barrios
Mañana, el quirófano móvil del Centro de Zoonosis desembarcará en la zona norte, precisamente en el CEAR, para continuar con las castraciones de los animales cuyos turnos ya fueron otorgados. Sin embargo, quienes aún no se hayan registrado podrán acercarse entre 8:30 y 9:00 para intentar ser atendidos, siempre respetando el proceso de organización.
Esta modalidad de descentralizar el servicio, acercándolo a los barrios, responde a la necesidad de facilitar el acceso a las castraciones, especialmente para aquellos vecinos que tienen dificultades de movilidad o tiempo.

La educación primero: un requisito innegociable
El Dr. Flores insiste en la importancia de la charla previa: “No es solo una formalidad. Es una instancia educativa vital. Prefiero operar a menos animales pero que los dueños estén formados, conscientes de sus responsabilidades.”
En cada encuentro, se refuerza el concepto de tenencia responsable, se aclaran dudas sobre el postoperatorio, y se busca que cada dueño sea un multiplicador de esta conciencia animal en la comunidad.
El cumplimiento de los horarios es otra regla esencial: “El respeto empieza por llegar a tiempo. La puntualidad es parte del compromiso”, remarca Flores, quien valora profundamente la actitud de quienes, desde temprano, se presentan con sus mascotas preparadas y listas para mejorar su calidad de vida.

Un esfuerzo sostenido para cambiar la cultura
Desde el Centro de Zoonosis, la tarea no se detiene: de lunes a viernes se realizan castraciones en la sede central, con turnos programados que se confirman telefónicamente día a día. A pesar de las dificultades —ausencias, faltas de respuesta y desinformación—, el trabajo constante empieza a dar frutos: cada mascota castrada es un paso más hacia una La Quiaca más saludable, solidaria y consciente.
La meta no es solo reducir la población animal callejera: es construir una ciudad donde los animales sean parte respetada de la comunidad y donde la responsabilidad individual sea la norma y no la excepción.

La revolución de la tenencia responsable ya comenzó. Y en La Quiaca, tiene nombre propio: compromiso y acción.
