En el marco de una política social centrada en la contención y el cuidado integral de la comunidad, la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio de La Quiaca, encabezada por la licenciada Analía Mur, comenzó esta semana con un operativo de control de peso y talla en el Comedor Mickey, uno de los espacios más emblemáticos de asistencia alimentaria de la ciudad.
La actividad, que se extenderá también durante el día de mañana, está destinada a beneficiarios de entre 4 y 12 años, adultos mayores desde los 65 años y personas con discapacidad de cualquier edad. La jornada fue acompañada por el equipo de la Dirección de Salud, con mediciones corporales, signos vitales y seguimiento personalizado, con el objetivo de garantizar una alimentación adecuada, detectar casos de bajo peso y prevenir enfermedades asociadas a deficiencias nutricionales.
Diagnóstico integral y compromiso comunitario
“Estos controles surgen a partir de los relevamientos domiciliarios que realizamos entre febrero y abril. Nos preocupan especialmente los casos de bajo peso en niños, por eso buscamos que la alimentación que ofrecemos desde el comedor se sostenga en criterios nutricionales reales y controlados”, explicó la directora Mur durante la jornada.
Los equipos de salud no solo toman peso y talla, sino que también miden glucemia y otros signos vitales, lo que permite detectar a tiempo afecciones silenciosas como diabetes o presión alta, particularmente en adultos mayores, que representan el 35% de la población asistida por el comedor.

“El comedor no es solo un lugar donde se entrega comida. Es un espacio de contención, donde buscamos brindar bienestar físico y emocional a quienes más lo necesitan”, destacó la funcionaria.
100 beneficiarios y una demanda creciente
Actualmente, el Comedor Mickey asiste a alrededor de 100 personas, aunque el número puede variar debido a que muchos beneficiarios tienen familias en zonas rurales y no siempre concurren diariamente. La demanda ha aumentado en los últimos meses, y la Secretaría prioriza la atención de los grupos más vulnerables.

“Es importante aclarar que hoy el comedor está destinado a niños de 4 a 12 años, adultos mayores de 65 y personas con discapacidad. Para los demás casos, articulamos con otros comedores y redes solidarias para brindar una respuesta”, subrayó Mur.
Nuevas acciones: desayunos solidarios y Festival de la Solidaridad
Además de los controles en el comedor, la Secretaría de Desarrollo Social proyecta una serie de iniciativas con fuerte contenido comunitario y solidario. Entre ellas, se destaca el Festival Solidario que se lanzará próximamente, y un concurso para las promociones de escuelas secundarias, con premios pensados para fomentar la solidaridad entre jóvenes y adolescentes.
“Queremos volver desde la próxima semana con los desayunos solidarios y las cenas calientes en los barrios periféricos. Sabemos que muchos niños van a la escuela sin desayunar y que hay personas en situación de calle, incluso de otras provincias o países. Es nuestra obligación moral y política estar presentes”, aseguró Mur.
Estas acciones están previstas para implementarse durante todo el mes de junio y parte de julio, con la posibilidad de extenderlas según el contexto socioeconómico local.
Una ciudad que cuida desde la cercanía
Con estas políticas, el municipio de La Quiaca reafirma un modelo de acción social descentralizada, inclusiva y comprometida con la dignidad humana. En tiempos de ajuste y dificultades económicas crecientes, la labor del comedor Mickey y los equipos técnicos demuestra que la solidaridad institucional sigue siendo una herramienta poderosa para acompañar, cuidar y transformar realidades.
