La Quiaca – En una semana cargada de emociones, cultura y memoria, la Biblioteca Popular Sarmiento de La Quiaca vuelve a ser noticia: recibió una importante donación de libros sobre derechos humanos por parte de Silvia Martínez, integrante del grupo local de Derechos Humanos, y anunció una serie de actividades literarias destinadas a fortalecer el vínculo entre la lectura y la comunidad. En palabras del reconocido escritor y profesor Mario Fidel Tolaba, colaborador de la institución, el objetivo es claro: “revitalizar este espacio emblemático y volver a enamorar a la ciudadanía con el placer de leer”.

La donación incluyó ensayos, novelas, poesía y cuentos con eje en la temática de derechos humanos, abordados desde múltiples perspectivas: desde los años oscuros de la dictadura hasta las luchas cotidianas en los márgenes sociales del país y del mundo. “Este material enriquece no solo el acervo de la biblioteca, sino también el espíritu crítico de quien lo lea”, subrayó Tolaba al recibir los ejemplares.

Pero la biblioteca no se detiene allí. Con motivo de la Semana del Libro y del Escritor Argentino, se organizan actividades abiertas como tertulias literarias, encuentros con alumnos, concursos de lectura y espacios de lectura compartida. “Hoy arrancamos con la recepción de los libros. Mañana miércoles tendremos dos tertulias literarias —a las 11 y a las 17 horas— con participación de alumnos de la Escuela N°86 y sus docentes. Queremos que conozcan la biblioteca, se familiaricen con sus libros, y vivan la lectura como una experiencia cercana”, explicó el escritor.

El viernes será el turno de un concurso de lectura para niños de quinto grado, extendiendo la invitación a todas las escuelas primarias de La Quiaca. La intención es clara: reencantar a las nuevas generaciones con el libro en formato papel, recuperar la magia del objeto tangible que se hojea, se piensa, se presta y se recuerda.
Además, Tolaba remarcó un tema clave: la necesidad de fortalecer la comisión organizadora y aumentar la base de socios. “Estamos convocando a docentes, estudiantes, vecinos, a sumarse como socios activos o pasivos. Necesitamos conformar una comisión definitiva que recupere la personería jurídica de la biblioteca y garantice su futuro. Cada firma cuenta, cada socio es una declaración de amor a la cultura y al conocimiento”, expresó.
Actualmente, se pueden sumar como socios acercándose a la sede de la biblioteca o registrándose en planillas disponibles en distintos puntos de la ciudad. “La biblioteca no es un depósito de libros. Es un espacio vivo, de encuentro, de memoria, de imaginación. Y entre todos tenemos que sostenerlo”, concluyó Tolaba.
En tiempos donde las redes sociales y las pantallas compiten por la atención, la Biblioteca Sarmiento vuelve a levantar la bandera de la lectura como acto de libertad y ciudadanía. Esta semana, en La Quiaca, los libros vuelven a ser protagonistas.
