En el marco del Mes Belgraniano, la ciudad de La Quiaca vivió una jornada cargada de civismo, emociones y símbolos patrios. En la Plaza Centenario, corazón patriótico de la frontera norte, se llevó a cabo un nuevo izamiento de bandera, esta vez con la participación especial de los niños y docentes de la Escuela N°113 “Antártida Argentina”, quienes viajaron desde su comunidad para compartir esta experiencia única.
Desde temprano, la plaza se vistió de celeste y blanco. Los niños entonaron el Himno Nacional con entusiasmo, participaron del izamiento de la enseña patria y compartieron un desayuno patriótico con chocolate caliente y buñuelos, servido con calidez por los equipos de Limpieza Urbana del municipio.
Voces de emoción y compromiso
La docente acompañante destacó el valor educativo del acto:
“La bandera no es solo un símbolo, es parte de nuestra vida, de nuestra historia y del futuro que queremos construir. Los niños están emocionados porque aprenden, sienten y entienden el amor por la patria”.
Cael, un pequeño alumno, tímidamente expresó su felicidad por participar del izamiento y aprovechó para enviar saludos a sus padres, mientras que otros compañeros compartieron risas, anécdotas y el disfrute de una mañana distinta.
El intendente Dante Velázquez, presente en la actividad, remarcó:
“Estos son momentos únicos. Ver a los chicos con esa energía, ese amor por la patria, es lo que nos impulsa a seguir. Honramos la bandera, sí, pero también honramos a quienes son el futuro de La Quiaca”.
Velázquez recordó que la ciudad ostenta uno de los mástiles más altos de la Argentina y que este tipo de ceremonias son parte de una tradición que distingue a La Quiaca por su fervor patriótico, incluso reconocida por turistas que llegan desde otros puntos del país.
El evento forma parte de una serie de izamientos y celebraciones que se desarrollarán hasta el próximo 20 de junio, fecha en la que se conmemora el fallecimiento del General Manuel Belgrano. Ese día, está prevista una gran jornada en la plaza, con participación de instituciones educativas, autoridades locales y vecinos.
Finalmente, los equipos municipales agradecieron a la comunidad por acompañar estas instancias. “Cada izamiento no es solo un acto: es una reafirmación del amor por lo nuestro, una lección de valores y una oportunidad para que los chicos se sientan parte activa de la construcción de un país mejor”, cerró el jefe comunal.
La Quiaca honra a su bandera, a su historia y a sus niños con actos que reafirman el compromiso colectivo de una ciudad que no olvida de dónde viene ni hacia dónde quiere ir.