La Quiaca Noticias – Julio 2025
La ciudad de La Quiaca vivió este martes una jornada colmada de emociones, recuerdos y anhelos durante la conmemoración del 13° aniversario institucional de la Escuela de Configuración y Apoyo N° 14. Aunque formalmente se celebraron trece años desde su independencia en 2012, la comunidad educativa puso en valor los 30 años de trayectoria al servicio de la inclusión educativa en todo el territorio puneño.
Una historia que nace del corazón del pueblo
La directora Claudia Jove, en un acto cargado de afecto y compromiso, recordó los inicios de la institución en 1995, cuando comenzó su recorrido como un pequeño espacio de atención dentro del Hospital Jorge Uro. Con el tiempo, esa semilla se transformó en un anexo de educación especial hasta alcanzar, en 2012, la autonomía institucional que la convirtió en Escuela de Educación Especial N°14.
“Son 30 años recorriendo el territorio, llegando a las zonas rurales, apoyando a estudiantes con discapacidad en todos los niveles educativos obligatorios, y lo hacemos con una entrega que se mantiene intacta”, expresó Jove con emoción.
Inclusión real, más allá del discurso
Uno de los momentos más conmovedores del acto fue cuando la directora resaltó los avances logrados en materia de inclusión educativa, asegurando que hoy los niños, niñas y jóvenes con discapacidad ya no están confinados en sus casas, sino que son parte activa del entramado social y escolar.

“Gracias al modelo social de la discapacidad y al compromiso de nuestro equipo docente, acompañamos procesos de inclusión en jardines, escuelas primarias y secundarias. Nuestro alcance llega hasta donde las rutas y las condiciones lo permiten. Incluso en contextos rurales, allí donde el transporte es limitado, estamos presentes, aunque sea de forma remota”, señaló Jove.
La escuela cuenta con docentes especializados en áreas clave como discapacidad cognitiva, sordera y ceguera, quienes trabajan articuladamente con otras instituciones educativas de la zona, generando redes de apoyo que garantizan derechos y acompañan trayectorias escolares.
Entre la alegría del camino recorrido y la tristeza de un derecho negado
Pese a los avances y logros, la jornada también dejó espacio para una demanda persistente: la ausencia de un edificio propio. Actualmente, la Escuela N°14 funciona en espacios alquilados, lo que dificulta la planificación a largo plazo, interrumpe la estabilidad institucional y pone en riesgo el derecho a una educación especial digna.

“A 30 años de servicio, no contar con un edificio propio duele. Cada vez que se acerca el final de un contrato sentimos la incertidumbre, y esa carga no debería pesar sobre una institución que ha demostrado su valía. Este es nuestro sueño y nuestro derecho: una casa propia donde seguir construyendo inclusión”, enfatizó Jove, conmovida.
Un compromiso que trasciende el aula
La Escuela de Configuración y Apoyo N°14 no solo representa una institución educativa: es símbolo de lucha, entrega y transformación en el norte argentino. A lo largo de tres décadas ha tejido una red afectiva y pedagógica que atraviesa toda la región, llegando incluso a localidades rurales y comunidades con escasa presencia estatal.
En su mensaje final, la directora agradeció al cuerpo docente, a los equipos de apoyo, a las familias y a toda la comunidad quiaqueña, reafirmando que el compromiso de la institución no se detendrá, aunque los desafíos estructurales sigan latentes.
“Seguimos caminando. Con mochila, con bastón, con alegría, con lágrimas… pero siempre al lado de nuestros estudiantes. Porque si algo aprendimos en estos 30 años es que la inclusión no es un destino, es un camino que se transita con amor.”
