Con más de 100 niños por día, actividades al aire libre y pileta climatizada, la colonia cierra con alegría, identidad y el respaldo del intendente Dante Velázquez
La edición 2025 de la Colonia Invernal Municipal de La Quiaca está llegando a su fin, y lo hace con un balance más que positivo. Así lo expresó el profesor Cristian Tolaba, referente y colaborador activo del CEAR (Centro de Alto Rendimiento), quien relató que más de 100 niños participaron cada jornada, consolidando un espacio recreativo, saludable y formativo para las infancias de la ciudad.
“Superamos ampliamente las expectativas. Tuvimos entre 90 y 120 chicos por día. Lo mejor fue verlos disfrutar, integrarse, aprender jugando. Recibimos muchísimo cariño y agradecimiento de las familias”, expresó Tolaba.
Caminatas, pileta y choripaneada: una experiencia inolvidable
Las jornadas de la colonia no solo incluyeron actividades deportivas y recreativas tradicionales, sino también desafíos al aire libre que fortalecen el vínculo con el entorno puneño. Ayer, los grupos participaron de una caminata extensa por un circuito natural desafiante, enmarcado en el paisaje que rodea la ciudad.
Hoy, la propuesta se centró en la pileta climatizada, una de las atracciones más esperadas por los chicos, que disfrutaron con entusiasmo de los juegos acuáticos y dinámicas grupales. Como broche del día, compartieron una choripaneada ofrecida por el intendente Dante Velázquez, gesto que fue recibido con alegría y aplausos.
“Es un orgullo trabajar en este espacio. Cada actividad está pensada con amor, con identidad y con cuidado. El intendente siempre está presente, apoyando a cada profesor, a cada niño. Y eso se nota”, agregó Tolaba.
Mañana el cierre: Manka Fiesta y Santa Anita para celebrar la cultura
El gran cierre de la colonia tendrá un sabor especial. Inspirados en las tradiciones de la región, la jornada final recreará la Manka Fiesta y la feria de Santa Anita, con juegos, intercambio de objetos, comidas tradicionales, dulces y relatos que conectan a los más pequeños con la memoria cultural de La Quiaca.
“Queremos que los chicos no solo jueguen, sino que también valoren nuestras raíces. Por eso fusionamos lo recreativo con lo identitario. Será una jornada hermosa para toda la comunidad”, anticipó Tolaba.
La colonia invernal 2025 no solo deja recuerdos felices, sino también una marca de gestión cercana, comprometida y con visión comunitaria. Una vez más, La Quiaca demuestra que con organización, afecto y trabajo en equipo, el deporte y la cultura pueden ser herramientas de inclusión real y alegría compartida.