La histórica Plaza Centenario de La Quiaca está siendo escenario de una intervención silenciosa pero significativa: la poda preventiva de sus árboles añosos. Bajo la coordinación del área de Espacios Verdes y con el respaldo de la gestión del intendente Dante Velazquez, esta acción marca un nuevo paso en la política de mantenimiento urbano que prioriza tanto la estética como la seguridad pública.
No se trata de una poda arbitraria o invasiva, sino de una labor técnica y mesurada que respeta la vida vegetal y valora el patrimonio natural de la ciudad. El equipo municipal realiza cortes selectivos sobre las ramas secas y frondosas que, de no tratarse a tiempo, podrían caer y ocasionar accidentes. Es un trabajo manual, paciente, pensado más allá del presente inmediato: se busca prevenir riesgos, proteger a las familias que frecuentan el lugar y, al mismo tiempo, embellecer un espacio central para la vida comunitaria.

Plaza Centenario no es solo un pulmón verde. Es símbolo de encuentros, paseos familiares, actos patrióticos y memoria colectiva. Por eso, la intervención es también una forma de cuidado simbólico: se respeta el entorno, se mejora su salud vegetal y se garantiza que siga siendo un lugar amable, seguro y acogedor para todas las generaciones.
Estas decisiones evidencian un modelo de gestión que no descuida los detalles ni delega lo esencial. El intendente Velazquez vuelve a poner el foco en lo cotidiano, donde la política real se traduce en actos concretos y visibles. Porque la ciudad que se quiere no se proclama, se construye: rama por rama, plaza por plaza, día a día.
Con acciones como esta, La Quiaca reafirma su camino de crecimiento y compromiso. El trabajo preventivo en Plaza Centenario es apenas una muestra, pero simbólica, de una gestión que cuida lo que tiene y proyecta lo que viene.
