Mañana, martes 1 de agosto, desde las 10 de la mañana, la ciudad de La Quiaca celebrará su tradicional ceremonia a la Madre Tierra en Plaza Centenario. Copleros, ballets folclóricos, grupos musicales y vecinos se reunirán para rendir tributo a la Pachamama con un emotivo acto comunitario cargado de espiritualidad, cultura ancestral y sabores del Altiplano.
La Coordinadora del Área de Cultura del Municipio, Gabriela Arrieguez, confirmó que toda la comunidad quiaqueña, instituciones locales y turistas están invitados a ser parte de esta significativa ceremonia. “A través de tu medio invitamos a todos a participar a partir de las 10 de la mañana. Va a ser una celebración hermosa, con copleros, música en vivo y nuestras danzas típicas”, expresó.
Música, coplas y danza para bendecir la tierra
El escenario estará abierto desde temprano y contará con la participación de reconocidos artistas locales como Camino Policarpio, Collita Peña, Flora de Puyapuya, Lemon Criollo, Alambrito, y los ballets Patria Norte y Costumbre Argentina, además del talentoso Oso Martínez, quienes pondrán ritmo y emoción a la jornada.
La ceremonia a la Pachamama es una de las festividades más sentidas del calendario cultural andino. Según la tradición, durante el mes de agosto se abren las entrañas de la tierra para recibir ofrendas que expresan gratitud, respeto y súplica por los frutos, la salud y la armonía. En La Quiaca, esta práctica se ha convertido en un acto colectivo, símbolo de identidad, memoria y resistencia.
Un homenaje con sabor a pueblo
Después del acto ceremonial y el momento espiritual de la ofrenda, los asistentes podrán disfrutar de un plato regional compartido, como parte del cierre de la jornada. “Lo importante es ir, rendirle tributo a nuestra Madre Tierra con una ofrenda sentida, desde el corazón, y luego compartir con todos un plato como símbolo de comunidad”, detalló Arrieguez.
En tiempos de crisis económica y desconexión social, esta ceremonia representa un acto de amor colectivo, una oportunidad para reencontrarnos con nuestras raíces y renovar el compromiso con la tierra que nos sostiene. La Quiaca no solo honra una tradición ancestral, sino que reafirma su alma andina, su calor humano y su profundo respeto por el ciclo vital.
La Pachamama nos espera. Mañana, a las 10, en la Plaza Centenario.
