La Quiaca, XX de agosto de 2025 – Esta madrugada nos conmovió profundamente la partida de Carlos Alfonso Ferraro, quien falleció a los 72 años. Más que un exgobernador, fue una voz distintiva y querida que marcó la identidad cultural y política de Jujuy.
Carlos fue un jujeño de alma generosa: periodista, escritor, conductor televisivo, columnista estrella de El Tribuno, guardián de los mitos y duendes de nuestras tradiciones, y autor de obras como “Azuledades” (1979) y “Don Cucha” (1983). Su mirada costumbrista, su agudeza política y su calidez lo convirtieron en figura entrañable de todos los espacios, un puente auténtico entre generaciones e ideas.

Desde el peronismo, su campo de siempre, hasta las expresiones populares, su voz fue un faro de cercanía y reflexión. Personalmente, pierdo a un amigo entrañable, alguien con quien compartí risas, debates, y sueños compartidos por una Jujuy que crece. Nos deja su legado profesional y literario, pero también su humildad infinita y su capacidad de interlocución sincera.
En medio de la tristeza por la partida de Carlos Alfonso Ferraro, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, recordó con especial afecto el vínculo personal que los unía. “Siempre nos saludábamos con un ‘¿cómo está don Carlos?’ y él me respondía con un ‘¿cómo está don Dante?’. Era un código de respeto mutuo y cariño que, aunque sencillo, decía mucho de nuestra amistad”, expresó Velázquez, con la voz quebrada. Ese trato cálido, casi familiar, acompañó cada encuentro, y es parte de lo que hoy más extraña.
El intendente también destacó un gesto que lo marcó profundamente: este mismo año, cuando Ferraro, le envió una carta en la que plasmó con su pluma magistral la magnitud y trascendencia de la Manka Fiesta. En ella, Ferraro la describía como “un acto de justicia para con una de las tradiciones ancestrales más significativas de nuestro pueblo” y como un “espíritu solidario y de profunda sabiduría de pueblos antiguos que permanece vivo en La Quiaca, convocando desde sus alturas hacia un destino común de integración y bienestar”.
Velázquez subrayó que ese texto no era solo un reconocimiento a la fiesta, sino también una mirada redentora hacia la misión que él mismo encabeza como intendente: preservar la identidad, las raíces y el espíritu colectivo de la región. “Carlos entendía la Manka Fiesta como un puente que une culturas y generaciones. Saber que él veía en mi gestión la continuidad de ese legado me llena de orgullo y compromiso”, afirmó.
Jujuy pierde a uno de sus creadores más notables, un artista que siempre estuvo entre nosotros: un hombre cuya voz, sus cuentos, su compañía y ese duende que llevaba dentro formarán parte de nuestra memoria colectiva. Su nombre quedará impreso con letras cálidas en el corazón de quienes lo conocimos y de quienes lo admiramos desde la distancia.
Carlos Alfonso Ferraro, te vamos a extrañar profundamente.
Dante Velázquez
Intendente de La Quiaca
La carta de Ferraro:
