La ciudad de La Quiaca vivió ayer viernes una jornada diferente, donde los videojuegos, la tecnología y la convivencia juvenil se combinaron en el marco del “Rumbo al Manka Gamer”, el ciclo de competencias que prepara a la región para la gran cita gamer de octubre. El encuentro se desarrolló en el Punto Digital del CIC de Ruta 5, consolidando a la zona este de la ciudad como un espacio activo para los deportes electrónicos.

La convocatoria, encabezada por Ignacio Igarzabal, referente de Desafío Jujuy, fue más que positiva pese a coincidir con el inicio de un feriado largo. Chicos y jóvenes se acercaron a competir en títulos como FC25, Dragon Ball FighterZ, Counter Strike 1.6 y Free Fire, destacándose no solo el nivel de juego, sino también el espíritu de compañerismo y fair play entre los participantes.
Uno de los momentos que más llamó la atención de los organizadores fue la presencia de dos mamás que acompañaron a sus hijos durante toda la jornada, demostrando que el mundo gamer no está aislado de la familia, sino que puede ser un espacio de encuentro y contención. “Queremos que los videojuegos no se vean como un vicio, sino como un deporte, un ámbito donde se construye camaradería y valores de respeto”, destacó Igarzabal.

El evento también integró propuestas saludables: desde el municipio se distribuyeron frutas y bebidas, reforzando la idea de que la práctica gamer puede convivir con buenos hábitos y el combate al sedentarismo. De esta forma, el municipio busca dar un marco integral, donde la competencia digital se una a la promoción de una vida equilibrada.
Con este segundo encuentro, el Manka Gamer continúa sumando instancias clasificatorias y menciones especiales. Lo importante, subrayan los organizadores, es que todos los participantes podrán estar presentes en la gran final de octubre, más allá de los resultados obtenidos en cada jornada previa.
Las próximas fechas ya están confirmadas: el 30 de agosto y el 13 y 27 de septiembre, La Quiaca volverá a ser sede de competencias, generando cada vez más expectativa en la comunidad gamer local. “Cada jornada aparecen nuevos equipos y jugadores que antes no se animaban. Esto recién comienza y promete crecer”, aseguró Igarzabal.
La apuesta del municipio y de los organizadores deja claro un mensaje: los deportes electrónicos llegaron para quedarse en la Puna, abriendo espacios de encuentro donde la juventud, la familia y la tecnología se encuentran en un mismo horizonte.
