La Quiaca. Durante las audiencias públicas realizadas ayer en el despacho del intendente Dante Velázquez, los vecinos autoconvocados del Barrio Perpetuo Socorro plantearon una de sus principales demandas: la gestión de los títulos de propiedad de las viviendas y terrenos donados hace más de dos décadas por la prelatura de La Quiaca.
La vocera de los vecinos, Yolanda Domínguez, destacó que la comunidad cumplirá 25 años de vida el próximo 5 de diciembre y aún no cuenta con la documentación definitiva que les otorgue seguridad jurídica sobre sus hogares. “Hace años presentamos un proyecto en el Concejo Deliberante y en gestiones anteriores, pero nunca se avanzó. Nos sentimos discriminados porque solo se beneficiaron algunos vecinos y no todo el barrio”, señaló.
Domínguez explicó que la prelatura local, a través de sacerdotes y con el apoyo de familias solidarias de España y Buenos Aires, impulsó la construcción de viviendas y la entrega de terrenos. Sin embargo, hasta el momento los títulos no fueron regularizados. “Nuestro mayor deseo es que finalmente podamos tener las escrituras en nuestras manos”, afirmó.
Además de la cuestión dominial, los vecinos expusieron otras problemáticas vinculadas a la falta de servicios básicos: agua, cloacas, red eléctrica, canalización de aguas pluviales, cordón cuneta y mejoras en la infraestructura vial. También remarcaron la necesidad de reubicar un cable de alta tensión que atraviesa un sector habitado, así como la apertura y el relleno de calles en la zona de ampliación del barrio.
Tras la reunión, el intendente Velázquez derivó el expediente al área de Obras Públicas, comprometiéndose a trabajar en conjunto con los vecinos para avanzar en la regularización y atender las demandas más urgentes.
Desde la organización barrial subrayaron que su objetivo es representar a la totalidad de la comunidad y no a un grupo reducido, como –aseguraron– sucedió en anteriores gestiones. “Queremos trabajar por todos, sin intereses personales ni políticos, porque las necesidades son compartidas”, concluyó Domínguez.
