La Dirección de Tránsito de la Municipalidad de La Quiaca, en coordinación con la Policía de la Provincia (Unidad Regional V), ejecutó un operativo integral para desactivar “picadas” y controlar ruidos molestos durante el último fin de semana. La intervención tuvo foco preventivo y educativo y cerró con 14 motocicletas demoradas por faltas graves: circulación sin casco, ausencia de luces reglamentarias, documentación incompleta y caños de escape modificados.
El responsable del área, Ariel Rodríguez, subrayó que la acción responde a reclamos vecinales y a la necesidad de reducir la siniestralidad. “Fue un operativo muy positivo: detectamos vehículos sin condiciones mínimas de seguridad. La Ley Nacional 24.449 prohíbe los escapes libres; no podemos permitir que sigan circulando en esas condiciones”, afirmó. De acuerdo con el protocolo, los titulares deberán regularizar caños de escape, iluminación y documentación para retirar las unidades, además de abonar las multas correspondientes.
El dispositivo también permitió detectar menores al mando de motovehículos y conductores bajo efectos del alcohol. Ante ello, se reforzarán controles diurnos y nocturnos con retención preventiva del rodado cuando corresponda. “Queremos evitar accidentes y concientizar sobre los riesgos del consumo de alcohol al manejar”, añadió Rodríguez. La autoridad pidió a madres, padres y tutores no ceder motocicletas a menores y verificar siempre casco, luces y seguro vigente.

Un dato alentador: la segunda jornada del operativo registró menos infracciones que la primera, señal de una rápida reacción de la comunidad ante la presencia de controles y la difusión de criterios de seguridad. “Notamos más responsabilidad en los conductores. La meta es clara: menos ruido, más seguridad y mayor respeto a las normas”, cerró el funcionario.
El Municipio recordó que las maniobras temerarias, el uso de escapes antirreglamentarios y la conducción sin casco constituyen faltas que impactan en la salud pública: aumentan la probabilidad y la gravedad de lesiones, saturan los servicios de emergencia y deterioran la convivencia urbana. La invitación es a evolucionar hacia una cultura vial responsable: casco siempre, cero alcohol al volante, documentación al día y respeto por peatones y ciclistas.
Para denuncias por ruidos molestos o conducción peligrosa, la comuna sugiere utilizar los canales habituales del Centro de Gestión y la guardia de Tránsito. Los controles continuarán en distintos puntos de la ciudad, con énfasis en corredores de mayor circulación y zonas residenciales.
