YAVI / LA QUIACA (LaQuiacaNoticias).–
El histórico pueblo de Yavi celebró sus 450 años con una mezcla de fiesta, memoria y reclamo. En el acto central, el comisionado municipal Antonio Borja tomó la palabra frente a comunidades originarias, autoridades locales y provinciales, y dejó un mensaje que resonó más allá de la plaza:
“Ya no pensemos en estrategias políticas, pensemos en los pueblos olvidados”.
Una historia que viene de mucho antes de la conquista
Borja abrió su discurso con un repaso profundo de la identidad de Yavi y de La Puna. Recordó que, mucho antes de la llegada de los conquistadores en el siglo XVI, la región ya era un territorio vivo:
Señaló que las evidencias arqueológicas datan de más de mil años antes de Cristo, cuando aquí se desarrollaban culturas originarias como los aymaras, chichas y luego el pueblo coya. Yavi fue, desde entonces, un centro de caminos, un nodo de conexión de norte a sur y de este a oeste, por donde pasaba el camino real y se articulaban intercambios comerciales y culturales.
El comisionado también evocó la época del marquesado de Yavi, las luchas por la libertad y la resistencia de hombres y mujeres que se enfrentaron a la corona española y a los intentos de despojo de las tierras. Recordó a los mártires de Yavi y las luchas posteriores de las comunidades en defensa del territorio, como parte de una historia que no puede quedar reducida a un efeméride.
De centro comercial de La Puna al riesgo del despoblamiento
En su repaso histórico, Borja explicó que Yavi llegó a ser el principal centro comercial de La Puna, con la presencia de inmigrantes que construyeron muchas de las casas que hoy se ven deterioradas. Ese dinamismo se reconfiguró con la llegada del ferrocarril a La Quiaca, cuando gran parte de la actividad económica se trasladó hacia la frontera.
“Así se fue deshabitando el pueblo”, reconoció el comisionado, marcando que ese proceso de vaciamiento poblacional todavía hoy es un riesgo concreto para muchas localidades puneñas.
Por eso, advirtió:
“No podemos permitir que La Puna se despueble ni que sólo crezcan los grandes centros urbanos. Ese desequilibrio también genera problemas”.
Gestión en contexto adverso y mesa de trabajo con comunidades
Borja también hizo un balance de sus casi cuatro años al frente de la Comisión Municipal de Yavi, asumidos –según remarcó– en un contexto político y económico “no favorable”.
Subrayó que, pese a los escasos recursos, se trabajó en el marco de la autonomía municipal y en articulación directa con las 10 comunidades originarias de la jurisdicción, a través de una mesa de gestión con sus presidentes:
“Discutimos todos los temas y vemos qué podemos hacer en cada lugar. Esa mesa ha sido una fortaleza para la gestión”, afirmó.
Entre las acciones concretas mencionó:
- La creación de la única sala de acopio de papa, hortalizas y otros productos en toda la región de La Puna.
- La construcción de un salón de acopio en Suripugio.
- Más de 500 metros de canalización de acequias para sostener la producción local.
- Diversas iniciativas turísticas para posicionar a Yavi y a los pueblos de la jurisdicción como destinos clave dentro del corredor puneño.
Borja definió estas acciones como parte de un “plan de desarrollo” construido junto a las comunidades, cuyos resultados plenos todavía están en proceso, pero que ya muestran señales concretas en el territorio.
“No trabajemos para la próxima elección, trabajemos para la gente”
Uno de los tramos más fuertes del discurso fue el mensaje dirigido a las autoridades provinciales y nacionales, pero también a sus colegas comisionados municipales.
“La Puna necesita políticas de Estado serias, planes de trabajo y desarrollo serios. No trabajemos en estrategias electorales, trabajemos en base a las necesidades y problemas de la gente”, reclamó.
Planteó que el gran problema estructural de todos los pueblos puneños es la falta de trabajo y de servicios adecuados. Y convocó a las autoridades de todos los niveles a asumir responsabilidades y a defender el territorio de manera conjunta:

“La Puna es el territorio más rico, no porque yo sea punero, sino porque lo veo así. Tenemos los mejores lugares turísticos y recursos naturales apreciados. Tenemos que trabajar en eso”.
Solidaridad frente al egoísmo y reivindicación del empleado municipal
En otra línea de su mensaje, Borja hizo una lectura del clima social actual:
“Estamos en tiempos donde la palabra egoísmo, individualismo y envidia están de moda. Nosotros tenemos que ir por el camino contrario: solidaridad y trabajo en conjunto”.
Frente a las críticas generalizadas a la política y a las instituciones, sostuvo que los responsables locales tienen el deber de combatir la corrupción con gestión seria y transparencia.
Aprovechó también para hacer un reconocimiento explícito al personal y al gabinete municipal, destacando que en Yavi:
“Todo el personal trabaja. Aquí no hay uno que no trabaje, y gracias a eso se lograron muchas cosas”.
Pidió disculpas si en ocasiones la modalidad de trabajo fue exigente, pero remarcó que sin los trabajadores municipales hubiese sido imposible concretar las obras y acciones realizadas.
Deudas pendientes y pedido a las autoridades superiores
En un gesto de honestidad, el comisionado no ocultó las deudas pendientes de la gestión. Recordó, entre ellas:

- La construcción del edificio de la Escuela Agrotécnica, compromiso que no pudo cumplirse.
- La red de cloacas para todo el pueblo, una necesidad urgente que sigue sin respuesta.
“Disculpen, no dependía de mí”, expresó con visible emoción, y deseó que las autoridades que están por encima entiendan estas prioridades y las incorporen a la agenda real de inversión pública.
450 años que miran hacia adelante
Borja cerró su intervención agradeciendo a Dios, a su familia y al personal municipal, y dejando un mensaje para los próximos años:
“Se vienen más años y queremos que sean más prósperos para Yavi, para las comunidades y para toda la región. En esto nos tienen que tener a todos unidos”.
Los 450 años de Yavi no fueron sólo una celebración del pasado. Fueron, también, una interpelación directa a la política jujeña y a toda la sociedad:
la Puna no quiere ser folclore de postal ni territorio de sacrificio; quiere ser protagonista de su propio desarrollo, con voz, con trabajo y con dignidad.
Desde LaQuiacaNoticias, como medio nacido y pensado en el norte, acompañamos ese reclamo y esa esperanza que comparte todo el corredor puneño.
