En una tarde que mezcló fútbol, proyecto deportivo y visión de futuro, Talleres de Perico visitó el CEAR de La Quiaca y venció 3–0 a Racing de Ojo de Agua, en el marco de la firma de un convenio de reciprocidad entre el club periqueño y la Municipalidad de La Quiaca.
El amistoso se disputó ante un buen marco de público, que acompañó tanto al local como al conjunto “expreso”. Talleres pegó primero en el primer tiempo, aprovechando su jerarquía colectiva y el trabajo táctico de Marcelo García, que presentó un equipo intenso, compacto y con variantes ofensivas por las bandas.
En el complemento, el elenco periqueño volvió a marcar diferencias: convirtió dos tantos más y cerró el 3–0 definitivo, mostrando plantel largo y buen recambio. Racing de Ojo de Agua dejó una imagen digna, con momentos de juego asociado, pero no logró frenar la superioridad física y futbolística de la visita.
Más allá del resultado, el verdadero valor de la jornada estuvo en el acuerdo que firmaron el intendente Dante Velázquez y el presidente de Talleres, José Luis Benedetto. El convenio abre la puerta para que jugadores de las divisiones formativas de La Quiaca y de toda la Puna tengan acceso a la estructura competitiva del club periqueño en el ámbito nacional, incluyendo participaciones en torneos federales y proyección profesional.

Velázquez destacó que el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento (CEAR) y la infraestructura deportiva municipal estarán a disposición para programas conjuntos de captación, formación y seguimiento de talentos, no solo en fútbol sino también en otras disciplinas donde Talleres tiene presencia. “Un chico haciendo deporte es un chico menos en la calle; este puente con Talleres es una inversión estratégica en futuro”, remarcó el jefe comunal.
De su lado, Benedetto elogió las instalaciones quiaqueñas y la organización del encuentro, y subrayó que el objetivo es que los chicos del norte jujeño tengan las mismas oportunidades que cualquier juvenil de los grandes centros urbanos. “Cuando a los pibes se les da la chance de desarrollarse, no tienen techo. Queremos que La Quiaca sea cantera y vidriera”, señaló.
También participó de la comitiva el ingeniero Eduardo Sosa, integrante de la comisión directiva de Talleres, quien valoró el potencial deportivo de la región y la importancia de articular club, municipio y comunidad para consolidar un polo de alto rendimiento en la frontera.
Así, el 3–0 de Talleres sobre Racing de Ojo de Agua quedará en la estadística; pero la verdadera goleada se jugó afuera de la planilla: La Quiaca sumó un socio deportivo estratégico y los chicos de la Puna empezaron a ver, un poco más cerca, el sueño de llegar al fútbol grande.
