El escritor y gestor cultural puneño Mario Fidel Tolaba cerrará el 2025 con un balance más que positivo: giras literarias, encuentros internacionales, la consolidación de la Manka Fiesta como marca cultural de La Quiaca y un trabajo sostenido en torno a la copla como patrimonio vivo de la Puna.
Tolaba definió este año como “intenso y fecundo”, con actividades que se extendieron de punta a punta del calendario. En la primera parte del año participó de encuentros de escritores en el país y en el exterior, con una parada clave en Perú, donde compartió sus textos y la experiencia cultural de la frontera norte argentina.
Más recientemente formó parte del Encuentro de Poetas por la Paz en San Salvador de Jujuy, un espacio que convocó a autores de distintos puntos del país con un objetivo claro: usar la palabra poética como mensaje de paz en un contexto social y mundial atravesado por la violencia y la incertidumbre.
Sin embargo, el momento más fuerte de 2025 para el autor fue, sin dudas, la recepción de escritores nacionales e internacionales en La Quiaca durante la Manka Fiesta, en octubre. Tolaba destacó que la visita dejó una huella profunda en los invitados:
- se llevaron “una experiencia muy linda, muchos saberes y conocimientos”,
- valoraron el gesto colectivo de la bandera realizada en la plaza,
- y vivieron como un hito la participación en la inauguración oficial de la Manka Fiesta.
“Muchos no conocían La Quiaca. Llegaron con una idea y se fueron con otra mirada, transformados por lo que vieron y sintieron”, explicó el escritor, subrayando que ahora son esos mismos autores quienes, desde sus lugares, se encargan de difundir la riqueza cultural, humana y paisajística de la ciudad fronteriza.
El año aún no termina para Tolaba: en las próximas horas viajará a Córdoba para participar de un Encuentro de Gestores Culturales, donde presentará su obra, compartirá metodologías de trabajo y volverá a posicionar a la Manka Fiesta en la agenda cultural nacional, como una celebración que sintetiza identidad, economía popular y creatividad puneña.
La copla, eje de memoria y futuro
Otro capítulo central en su agenda fue la participación en el Congreso de la Copla y en los actos por la Declaración de la Copla como Patrimonio de la Provincia de Jujuy. Tolaba remarcó que la copla es “un reservorio cultural de la Puna”, que combina expresión poética, memoria colectiva y vivencias del hombre y la mujer puneños.
El escritor valoró el trabajo que se viene realizando en las escuelas para recuperar y enseñar la copla a nuevas generaciones, luego de años en los que esta práctica se fue debilitando sin desaparecer. Fiel a esa convicción, en cada encuentro donde es invitado abre sus intervenciones con una copla alusiva al lugar o al momento, y recién luego presenta sus libros.
Finalmente, Tolaba agradeció a los medios de comunicación de La Quiaca por acompañar y difundir las actividades culturales:
“Los medios son el puente entre lo que hacemos y la comunidad. Gracias a ellos La Quiaca se escucha en toda la provincia, en el país y en el mundo”.
Con la palabra como herramienta de paz, la copla como raíz profunda y la Manka Fiesta como estandarte, Mario Fidel Tolaba cierra un año que confirma su papel como una de las voces más activas de la cultura puneña contemporánea.
