La Municipalidad de La Quiaca, a través del área de Medio Ambiente y Espacios Verdes, inició un operativo integral para recuperar y ordenar la Plaza Centenario y su entorno, apoyándose en cartelería clara, ordenanzas vigentes y el compromiso de los vecinos. El objetivo es simple y contundente: dejar atrás años de malos hábitos y consolidar una plaza limpia, cuidada y respetada como verdadero corazón de la ciudad.
En diálogo con la radio municipal, el responsable de Espacios Verdes, Darío, explicó que se están instalando carteles visibles que recuerdan prohibiciones básicas pero necesarias: no ingresar perros sin correa, levantar las heces de las mascotas, no arrancar plantas ni flores del espacio público y no pisar el césped mientras dure el período de germinación. “Es para dar a comunicar a las personas que existe la ordenanza y mejorar el ambiente de la plaza, siguiendo el propósito del intendente: una plaza limpia y ordenada”, señaló.
El funcionario detalló que en esta etapa el césped está en plena siembra y germinación, por lo que el tránsito de personas lo daña de manera directa: se aplasta la planta, se pudre con facilidad y luego es más sencillo que se arranque. Por eso, hasta que el manto verde esté firme, se restringe sentarse, tomar mate o permanecer sobre el césped, priorizando su recuperación. Más adelante, una vez consolidado, el uso recreativo volverá a ser posible, pero siempre con reglas de cuidado.

La cartelería también recuerda obligaciones que muchos vecinos desconocen o desoyen: está prohibido dejar escombros en la vía pública sin autorización, obstaculizar veredas, podar árboles fuera de término o talarlos por simple gusto. “Primero notificamos y damos un tiempo para retirar escombros; si no se cumple, se labra un acta con sanción económica”, advirtió Darío. Para quienes necesitan podar o extraer un árbol, el procedimiento es claro: presentar nota al municipio, justificar la situación y esperar la evaluación técnica antes de cualquier intervención.

Al mismo tiempo, se incentiva la plantación responsable de arbolado urbano. Los vecinos que quieran sumar árboles en veredas o patios pueden acercarse a la oficina de Espacios Verdes, donde se les muestran especies adecuadas y se les informa sobre disponibilidad y costos. El mensaje es doble: está prohibido destruir sin permiso, pero el municipio abre la puerta a quienes deseen sumar verde de manera ordenada y sustentable.

Silvana, desde el área de Medio Ambiente, recordó que estas acciones se sostienen en un marco legal concreto: la ley nacional 26.562 que prohíbe la quema de pastizales, y ordenanzas municipales como la 01-2016 (que prohíbe arrancar plantas y pisar el césped) y la 43-2016 (que obliga a pasear mascotas con correa, bozal y a recoger sus excrementos). “Los carteles rojos están pensados para llamar la atención y que nadie pueda decir que no sabía”, subrayó.
Con esta intervención, el municipio deja en claro que el espacio público no es tierra de nadie, sino patrimonio de todos. La nueva señalización, el control y la educación ciudadana se combinan para revertir una lógica de abandono y naturalización del daño al entorno. A partir de ahora, la Plaza Centenario será también el termómetro de una nueva cultura de convivencia: perros con correa, césped respetado, arbolado cuidado y veredas libres de escombros.
El mensaje final es contundente: el municipio asume su responsabilidad, pero el cambio real depende de que cada vecino haga su parte. Cuidar la plaza es cuidar La Quiaca.
