La Municipalidad de La Quiaca, junto a Agua Potable de Jujuy y los vecinos de calle Patricias Argentinas, encaró una obra de fondo que buscará terminar con más de tres décadas de parches, hundimientos y humedades en un tramo crítico de la ciudad, entre Paraguay y Carlos Gardel. Se trata de una intervención mixta —municipio, provincia y frentistas— pensada como solución definitiva a un problema que ya fue declarado “alerta roja” por el propio intendente Dante Velázquez.
El mandatario explicó que durante años se hicieron intervenciones incompletas o mal ejecutadas: se cambiaron cañerías parcialmente, se prometieron materiales que nunca llegaron y se hormigonó sin la compactación adecuada del suelo. El resultado: el pavimento se hundió, la calzada se deformó y las viejas cañerías de hierro fundido —con más de 70 años de uso— siguieron fallando bajo tierra.
Esta vez, el enfoque es otro. La obra prevé levantar por completo el hormigón existente, estudiar el suelo, detectar filtraciones, cambiar toda la cañería antigua y ejecutar una nueva canalización con criterios de ingeniería moderna. En paralelo, está en carpeta la presentación de un proyecto para que en estos 200 metros se instalen cables subterráneos, ordenando también la infraestructura eléctrica del sector.
Velázquez subrayó que no se trata de “buscar culpables hacia atrás”, sino de asumir responsabilidades compartidas y dar respuestas concretas:
“Acá hubo daños históricos y parches. Ahora nos hacemos cargo todos: municipio, Agua Potable y vecinos. Lo importante no es quién falló, sino que la solución llegue de una vez”.
La obra demandará entre 25 y 30 días de trabajo intenso. En ese lapso se levantará el piso, se realizarán las excavaciones profundas, se reemplazarán cañerías y se reconstruirá calzada y cordón cuneta. Los vecinos ya fueron notificados sobre los cortes de tránsito y se pidió paciencia: el tramo entre Paraguay y Carlos Gardel permanecerá cerrado mientras dure la intervención.
El intendente remarcó que se trata de una obra verdaderamente mixta: el municipio aporta maquinaria, técnicos y mano de obra; Agua Potable de Jujuy participa con su equipo profesional y aval técnico; y los frentistas colaboran con aportes y adecuación de veredas, entendiendo que se trata de una inversión que les devolverá seguridad, transitabilidad y dignidad urbana.
“Lo bueno es que hay buenas intenciones de todos: los vecinos ya comenzaron a comprar materiales, Agua Potable está en territorio con sus técnicos y la Secretaría de Obras Públicas está al frente de la ejecución. Así es como se sale de 30 años de desidia”, señaló Velázquez.
Con esta decisión, la calle Patricias Argentinas deja de ser símbolo de abandono para convertirse en ejemplo de cómo, cuando municipio, provincia y vecinos se sientan en la misma mesa, los problemas estructurales pueden encontrar soluciones concretas en plazos razonables.