Con un acto cargado de emociones, la Escuela Nº 86 “Hipólito Yrigoyen” de La Quiaca realizó el cierre del ciclo lectivo 2025 y la despedida de la promoción de egresados de este año. En total, 94 alumnos de ambos turnos recibieron sus certificados, cerrando una etapa clave de su formación primaria y abriendo camino a nuevos desafíos en el nivel secundario.

La directora de la institución, Silvana Ontiveros, destacó que el acto significó “abrir caminos nuevos para cada uno de los chicos”, subrayando el fuerte acompañamiento de las familias, que colmaron el Salón Claret de la Parroquia para compartir la ceremonia. “Es un conjunto de emociones: alegría, nostalgia, orgullo. Cada alumno se lleva conocimientos, pero también valores y vivencias que marcan su vida”, señaló.

Ontiveros recordó que muchos de los estudiantes pasaron toda su infancia en las aulas de la escuela, construyendo una relación muy cercana con sus docentes. “La niñez en la escuela primaria es la etapa más inocente; escuchar sus palabras, sus mensajes, sus ocurrencias cotidianas es un privilegio. Los docentes saben mejor que nadie del amor que los chicos brindan cuando nos permiten acompañarlos en su trayectoria escolar”, afirmó.

En el balance de gestión, la directora remarcó que desde 2023, cuando asumió el cargo, se trabajó intensamente para poner al día tanto el aspecto administrativo como el pedagógico. Durante 2025 se desarrollaron múltiples proyectos mensuales, con participación activa del cuerpo docente y de la comunidad educativa en su conjunto.
Asimismo, resaltó el trabajo interinstitucional con el municipio de La Quiaca, que se hizo presente en los momentos más significativos del año. La banda municipal acompañó el tradicional “último timbre” de los egresados y los actos centrales, aportando un marco especial a cada ceremonia. Ontiveros también mencionó que se encuentran a la espera de la finalización de obras previstas para el sector del jardín de la escuela, una mejora largamente anhelada por la comunidad educativa.
El cierre del ciclo lectivo dejó postales de abrazos, lágrimas y sonrisas, con docentes y familias aplaudiendo a la Promo 2025, que ya se prepara para iniciar una nueva etapa. “No es una despedida definitiva –expresó la directora–; es un hasta pronto. La escuela siempre será su casa.”
