La obra emblemática del Centro Cultural de La Quiaca avanza día a día y ya transita una fase que marca un antes y un después: la etapa de terminaciones finas, con frentes de trabajo simultáneos que consolidan al edificio como el futuro epicentro desde donde la cultura puneña buscará irradiar al país y al mundo.

Según los últimos informes técnicos difundidos por el municipio, el proyecto registra un avance cercano al 90% en el sector que va “desde la segunda losa hacia abajo”, con tareas sostenidas en cielorrasos, pisos, mampostería, instalaciones eléctricas, plomería y detalles propios de obra fina. (laquiaca.gob.ar)
En paralelo, la obra no solo crece: se potencia. En la parte superior se incorporó una ampliación que prevé un espacio para observación astronómica, pensado para actividades educativas, recreativas y de divulgación científica, sumando un atractivo diferencial con identidad puneña: cielo abierto, estrellas y conocimiento como patrimonio vivo.

Los avances estructurales también son concretos. En los últimos días se informó el hormigonado de vigas y el progreso en la estructura de niveles superiores, un paso clave para “cerrar” la etapa pesada y acelerar la recta final del edificio.
Otro indicador de madurez del proyecto es la apertura a visitas institucionales: escuelas, organizaciones y entidades pueden recorrer la obra coordinando horarios por seguridad, mientras el personal continúa trabajando de manera permanente en el lugar.
Con este ritmo, el Centro Cultural se encamina a convertirse en un nodo estratégico: un punto de encuentro para la creación, la formación y la producción artística, con capacidad para amplificar el talento local y fortalecer la marca cultural de La Quiaca como puerta norte y plataforma de la Puna.
