La Quiaca, 17 de enero del 2026// Con un despliegue coordinado y presencia sostenida en puntos sensibles, La Quiaca intensificó los controles vehiculares y preventivos para recuperar el orden urbano y proteger a vecinos y visitantes en plena temporada. Según información que pudo recabar extraoficialmente este medio, el viernes 16, entre las 20:00 y 23:00, se ejecutó un operativo conjunto entre Policía de la Provincia (UR5) y personal de la Dirección de Tránsito en dos frentes simultáneos: Ruta 5 y zona Terminal de Ómnibus, con cobertura de seguridad policial y fiscalización municipal.

En paralelo, el Centro de Gestión para la Seguridad Ciudadana N° 5 realizó recorridos preventivos en el casco céntrico, con un objetivo claro: cortar de raíz las “picadas” de motos, frenar la circulación de rodados con caños adulterados y controlar situaciones de consumo de alcohol en la vía pública, prácticas que ponen en riesgo vidas y deterioran la convivencia.

El resultado fue contundente. De acuerdo a la información recabada, se labraron más de 40 actas por infracciones diversas, dato que refuerza la magnitud del problema, pero también evidencia una decisión: cuando hay coordinación real entre áreas, el control funciona. A esto se suman cifras aportadas desde el área de Tránsito: anoche se registraron 32 infracciones y 1 alcoholemia positiva, y un dato que preocupa por su recurrencia: desde el 1 de enero a la fecha se detectan conductores alcoholizados todos los días.

Dentro de las novedades operativas, se informó además el procedimiento realizado en Av. La Madrid (altura Cabildo), donde se detectaron dos motovehículos presuntamente evadiendo el control. Al solicitar documentación, no contaban con papeles ni chapa patente, y se procedió al traslado a la base del CGSC, con consultas a los sistemas correspondientes. Entre los casos se menciona también la intervención sobre un menor de 16 años vinculado a un motovehículo (según parte consignado en la secuencia informativa).

Este tipo de operativos, lejos de ser “un show”, responden a una demanda concreta: seguridad vial, prevención del delito y cuidado de la vida. La calle no es pista de carreras, y el alcohol al volante no es una falta menor: es una amenaza directa para familias, peatones y conductores responsables.

En un contexto donde la comunidad pide respuestas y presencia institucional, el trabajo articulado entre UR5, CGSC N°5 y Tránsito municipal marca un rumbo: más controles, más prevención y menos impunidad para los que convierten la noche en un peligro. La señal es clara: La Quiaca no naturaliza el desorden. Lo enfrenta.
