La Quiaca, 13 de febrero del 2026 // La Dirección de Tránsito municipal confirmó un saldo preocupante tras los controles del Jueves de Comadres: más de 20 actas y 5 casos positivos de alcoholemia. El inspector Marcelo Ledesma advirtió que las sanciones incluyen retención de licencia, descuento de puntos y, en casos graves, secuestro del vehículo con intervención policial.
En una jornada atravesada por celebraciones masivas, la Municipalidad de La Quiaca desplegó un operativo preventivo reforzado para reducir riesgos viales durante el Jueves de Comadres. Sin embargo, el balance oficial expuso un dato alarmante: más de 20 infracciones labradas y 5 alcoholemias positivas, según informó el responsable del área, Marcelo Ledesma.
Desde Tránsito explicaron que, además del personal habitual, se sumaron agentes de otros turnos para ampliar la cobertura en puntos críticos de circulación. Los procedimientos continuaron también en las primeras horas del día siguiente, donde se detectaron nuevos casos positivos.
Ledesma fue claro sobre las consecuencias: conducir bajo efectos del alcohol no solo implica una multa económica alta, sino también retención de la licencia, retención del vehículo (si corresponde) y aplicación del sistema de scoring. Cada conductor inicia con 20 puntos en su licencia, y los va perdiendo según la gravedad de las faltas. Si llega a cero, se activa la suspensión temporal del carnet y se complica la renovación futura.
El funcionario también señaló que, cuando un conductor da positivo, el vehículo no puede continuar circulando, salvo que otro ocupante o tercero se haga cargo en condiciones legales y con alcoholemia cero. Si eso no ocurre, el rodado queda retenido. En situaciones de resistencia, negativa a identificarse o conductas agresivas, se requiere intervención policial.
Otro punto clave: negarse al test de alcoholemia también es infracción, con penalidad equivalente a un resultado positivo. “Excusas hay muchas, pero el procedimiento es objetivo y se actúa conforme a norma”, remarcaron desde el área.
La recomendación oficial para los próximos eventos de carnaval es concreta: conductor designado, documentación al día y cero alcohol al volante. El mensaje de fondo es directo: celebrar sí, pero sin poner en riesgo la vida propia y la de terceros.
