La Quiaca, 11 de marzo del 2026 // En un operativo conjunto entre el Ministerio Público de la Acusación de Jujuy, la Policía de Jujuy, Gendarmería Nacional y la Policía Boliviana, fueron recuperadas tres camionetas de alta gama robadas en Buenos Aires y halladas en distintos puntos de Bolivia. Los vehículos, valuados en más de 200 mil dólares, serán restituidos a sus propietarios en el Puente Internacional Horacio Guzmán de La Quiaca. El fiscal Alberto Mendivil y el coronel boliviano Erick Revollo Torres destacaron la coordinación fronteriza y advirtieron sobre un circuito criminal que utiliza pasos ilegales para sacar vehículos robados del país.

El caso expone con crudeza una modalidad delictiva cada vez más sofisticada en la frontera, pero también deja una señal fuerte: cuando hay coordinación real entre fuerzas, el delito puede ser golpeado. En las últimas horas, tres camionetas de alta gama robadas en la Ciudad de Buenos Aires fueron recuperadas en territorio boliviano y serán entregadas a sus dueños en el Puente Internacional Horacio Guzmán, en La Quiaca, tras un trabajo articulado entre autoridades argentinas y bolivianas.

El fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Alberto Mendivil, explicó que los vehículos habían sido sustraídos los días 23 y 24 de este mes en Buenos Aires y que luego fueron localizados en distintos puntos de Bolivia, a cientos de kilómetros de la frontera. “Estos vehículos que hoy ustedes pueden ver fueron sustraídos en la Ciudad de Buenos Aires… y ya se los recuperó en Chayapata, San Lucas”, señaló.

Según detalló, el hallazgo fue posible gracias a un operativo conjunto con la Policía de la Provincia, la Brigada de Investigaciones de La Quiaca, Gendarmería Nacional, el MPA local y la colaboración “inestimable” de la Policía Boliviana. Mendivil remarcó que esta clase de delitos solo puede enfrentarse de manera efectiva con “trabajos coordinados y mancomunados entre todas las fuerzas”.

El fiscal precisó además que los vehículos aparecieron a una distancia de entre 600 y 700 kilómetros de Villazón, lo que muestra el nivel de desplazamiento que alcanzan estas maniobras antes de ser detectadas. “Esto fue resultado de un trabajo mancomunado, en equipo y coordinado”, insistió, y confirmó que la entrega a los titulares se realiza tras las verificaciones técnicas y legales correspondientes.
Uno de los datos más sensibles del caso es que los vehículos cruzaron la frontera por pasos ilegales, un mecanismo que ahora forma parte de la investigación. “Eso es lo que nosotros estamos determinando… obviamente han sido cruzadas por un paso ilegal”, indicó Mendivil, quien además sostuvo que ya hay personas “bien identificadas en otras provincias” y que la pesquisa continúa.

Del lado boliviano, el coronel Erick Revollo Torres confirmó que el caso no es aislado y advirtió que el robo y traslado de vehículos argentinos ya constituye un problema visible en la frontera. “No son los primeros, hemos entregado dos vehículos anteriormente y se está visibilizando un problema que era latente en nuestra frontera, el robo de vehículos”, afirmó.
Revollo detalló que los tres rodados recuperados son de alta gama y que su valor conjunto supera los 200 mil dólares. Según explicó, uno de ellos fue detectado en Sucre, otro en Chayapata, en el departamento de Oruro, y un tercero fue interceptado cuando avanzaba sin rumbo fijo entre varios departamentos, en un operativo que demandó un fuerte despliegue policial. “Con casi 50 hombres se ha tenido que ingresar para hacer la recuperación del segundo vehículo”, reveló.
El jefe policial boliviano informó además que hay dos detenidos, ambos bolivianos, que fueron aprehendidos en Chayapata y puestos a disposición del Ministerio Público y de la Justicia. “Tenemos dos detenidos… y están en un proceso de investigación”, afirmó. También dejó abierta la hipótesis de una estructura criminal más amplia, aunque aclaró que todavía es prematuro hablar de una organización consolidada. “Estamos comenzando el proceso de investigación… para determinar si hubiera una organización criminal o una banda delincuencial, desactivarla”, sostuvo.

Sobre el destino final de los rodados robados, Revollo fue muy claro: en Bolivia, por su nivel y equipamiento, estas camionetas pueden ser revendidas como unidades de lujo a valores mucho más altos que en Argentina. “Los venden como vehículos de lujo en otros departamentos de Bolivia. Muchas veces gemelean o sacan documentos falsos y los ponen en circulación”, explicó. Y agregó un dato que muestra la rentabilidad del delito: “Uno de estos vehículos, del lado boliviano, está arriba de los 100 mil dólares… los Ford Ranger están entre 70 y 80 mil dólares, duplican el precio de lo que cuesta aquí en Argentina”.
Ese diferencial económico convierte a este tráfico en un negocio altamente lucrativo para las redes criminales. Por eso, tanto las autoridades jujeñas como las bolivianas coincidieron en que el combate al delito fronterizo exige patrullaje, intercambio de información y actuación recíproca sobre los pasos no habilitados.
La recuperación de estas tres camionetas no solo representa una buena noticia para sus propietarios. También deja al descubierto una cadena delictiva que ya no puede seguir tratándose como casos dispersos. La frontera norte vuelve a mostrar que allí donde hay pasos ilegales, mercado negro y documentación falsa, el crimen encuentra oportunidades. Pero esta vez también quedó demostrado que la cooperación binacional puede dar resultados concretos.
La devolución de los vehículos en La Quiaca, en el puente internacional que une ambos países, tendrá un valor simbólico adicional: será la imagen de una frontera que no solo conecta, sino que también puede coordinarse para defender legalidad, propiedad y seguridad.
