En la antesala de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, la ciudad de La Quiaca volvió a dar una señal profunda de memoria, gratitud y sentimiento patriótico. A las 8 de la mañana, el municipio rindió homenaje en el cementerio Virgen del Carmen a los héroes Néstor Castelli y Héctor Are, con ofrendas florales, acompañamiento de la Banda de Música e integrantes del gabinete municipal. La jornada dejó además una convocatoria abierta a la vigilia de esta noche y al acto central de mañana, en una ciudad donde la patria se vive con intensidad desde el extremo norte argentino.

La Quiaca, 1 de abril del 2026 // La Quiaca amaneció este 1 de abril con un gesto de alto contenido simbólico y emocional: el homenaje a los héroes de Malvinas que descansan en el cementerio Virgen del Carmen. Allí, en silencio, con respeto y con la solemnidad que merece una fecha que marcó para siempre la historia argentina, el municipio recordó a Néstor Castelli y Héctor Are, quienes forman parte de esa memoria viva que el pueblo quiaqueño no resigna ni olvida.
La ceremonia se realizó a las 08:00 de la mañana y contó con la presencia de integrantes del gabinete municipal, mientras la Banda de Música acompañó el momento con la interpretación de la Marcha de las Malvinas, dando a la escena una carga patriótica conmovedora. Frente a las tumbas y restos de los excombatientes, fueron depositadas ofrendas florales, en un tributo sencillo pero profundamente significativo.

En La Quiaca, este homenaje tiene una densidad especial. No es una ciudad cualquiera. Es el Pórtico Norte de la República Argentina, el extremo donde la patria no se declama: se habita. Vivir a 3.600 metros de altura, resistiendo el clima, la distancia y las exigencias del territorio, le da al pueblo quiaqueño una sensibilidad particular frente al sacrificio. Tal vez por eso aquí se comprende con tanta claridad lo que significó Malvinas: entrega, coraje, amor al país y una disposición heroica a darlo todo por la bandera.

La vicepresidenta del Concejo Deliberante, licenciada Trinidad Taboada, puso en palabras ese sentimiento colectivo al señalar la importancia de esta fecha para todos los argentinos. Remarcó que se trata de un hecho histórico que dejó una marca profunda en el país y afirmó que a los héroes de Malvinas solo se les debe “gratitud, gratitud de amor, de paz, de reconocimiento”. En su mensaje, también expresó que quienes combatieron “no conocen las fronteras”, porque su lucha fue guiada por el amor a la República Argentina y por la defensa de unas islas que “son y serán siempre argentinas”.

La concejal también extendió una invitación especial a toda la comunidad quiaqueña, a los estudiantes y a quienes visiten la ciudad desde otras provincias, para participar de las actividades previstas esta tarde y mañana. El llamado no fue solo protocolar. Fue una convocatoria a estar presentes, a acompañar a los veteranos de guerra que hoy siguen con vida y a demostrar, desde la frontera norte, que La Quiaca no deja pasar esta fecha como una efeméride más.
La vigilia de esta noche será uno de los momentos centrales de la conmemoración, mientras que mañana se desarrollará el acto oficial, completando un programa que busca unir memoria, educación patriótica y participación ciudadana. En ese marco, la presencia de los estudiantes adquiere un valor central: no solo para recordar a los caídos, sino para transmitir a las nuevas generaciones el sentido profundo de la soberanía.
Porque Malvinas no es solo una herida histórica. Es también una causa nacional, una bandera moral y una escuela de conciencia para un país que no debe olvidar a quienes combatieron. Y en La Quiaca, donde cada día se vive el país desde la frontera, esa verdad se vuelve todavía más intensa.
El homenaje de esta mañana dejó una imagen que conmueve: flores, música, silencio y gratitud en las tumbas de quienes ya no están. Pero también dejó una certeza: en el extremo norte argentino, la patria sigue siendo honrada con sacrificio, memoria y amor.
