Con la participación de 13 alumnas, dio inicio en el CIC de Ruta 5 de La Quiaca el taller de albañilería para mujeres, una propuesta de formación impulsada a través de la Academia de Oficios y la Secretaría de Trabajo y Empleo de la provincia, con articulación del municipio. La capacitación tendrá una duración de dos meses e incluirá instancias teóricas y prácticas, con entrega de certificado al finalizar.
La Quiaca, 10 de abril del 2026 // La ciudad de La Quiaca volvió a poner en marcha una propuesta de formación laboral con fuerte impacto social y perspectiva de inclusión. En el CIC de Ruta 5 comenzaron oficialmente las clases del taller de albañilería para mujeres, una capacitación que en su primera jornada reunió a 13 alumnas dispuestas a incorporar herramientas vinculadas a la construcción, las refacciones y la posibilidad de abrirse paso en un oficio históricamente masculinizado.

La instructora a cargo, Betsabé Reynagas, maestra mayor de obra, explicó que esta iniciativa se desarrolla a través de la Secretaría de Trabajo y Empleo de la provincia de Jujuy y de la Academia de Oficios, dando continuidad a una experiencia iniciada el año pasado que, según destacó, fue exitosa. En esta nueva edición, la propuesta apunta tanto a mujeres que quieran mejorar o refaccionar sus viviendas como a quienes vean en la construcción una futura salida laboral, incluso con la posibilidad de insertarse en empresas del rubro.
El curso tendrá una duración de dos meses, con ocho encuentros en doble jornada, mañana y tarde, de tres horas cada una. Durante ese tiempo, las participantes trabajarán contenidos teóricos y prácticos, y al finalizar recibirán un certificado oficial emitido por la Secretaría de Trabajo y Empleo. Reynagas remarcó que el acompañamiento del municipio será clave, ya que facilitará espacios para que las alumnas puedan realizar prácticas concretas, algo indispensable para afianzar el aprendizaje.

En cuanto a los contenidos, la capacitación comenzó con el abordaje de croquis y planos de construcción, y avanzará luego sobre temas como fundaciones, hierros, dosificación de mezclas, hormigón armado, mampostería, techado, dinteles y colocación de aberturas. Es decir, se trata de un recorrido bastante amplio dentro del oficio, pensado para que las asistentes se lleven conocimientos aplicables tanto en el hogar como en futuras experiencias laborales más complejas.

La capacitadora también valoró la actitud de las participantes y sostuvo que la respuesta fue muy positiva desde el comienzo. Destacó además el aporte que puede hacer la mirada femenina en la construcción, tanto en el control de detalles como en el cuidado de materiales, niveles y terminaciones. En esa línea, subrayó que las alumnas aprenderán a utilizar herramientas como el nivel y la plomada, incorporando precisión técnica a una tarea donde el acabado y la prolijidad resultan fundamentales.
Con este inicio, La Quiaca suma una nueva experiencia de capacitación orientada a fortalecer habilidades concretas, ampliar horizontes laborales y promover mayor autonomía en las mujeres de la comunidad. El desafío ahora será sostener el proceso formativo, garantizar instancias de práctica y acompañar a las participantes para que esta experiencia no quede sólo en un curso, sino que pueda convertirse en una herramienta real de crecimiento personal y económico.
