El libro Manka Fiesta: buscar la vida en palabras, coordinado por el profesor Mario Fidel Tolaba, será presentado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, consolidando una estrategia cultural que posiciona a La Quiaca como un reservorio de identidad, turismo y oportunidades. La obra no es solo literatura: es parte de un proyecto mayor que busca declarar a la Manka Fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y proyectarla como marca global.
La Quiaca, 17 de abril del 2026 // La Quiaca empieza a hablarle al mundo con voz propia. Y lo hace desde su raíz más profunda: su cultura. La presentación del libro Manka Fiesta: buscar la vida en palabras en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires no es un hecho aislado ni una anécdota literaria. Es la expresión concreta de una estrategia que viene tomando forma desde el municipio: posicionar la marca “Manka Fiesta” en el plano nacional e internacional como símbolo de identidad, desarrollo y proyección.
En un mundo globalizado donde las ciudades compiten por visibilidad, La Quiaca eligió no copiar modelos ajenos, sino potenciar lo que la hace única. La Manka Fiesta —esa celebración milenaria de intercambio, encuentro y comunidad— se transforma así en una plataforma cultural, turística y económica. El libro de Tolaba viene a cumplir un rol clave en ese proceso: visibilizar, sensibilizar y narrar lo que muchas veces fue transmitido solo de manera oral.
“El libro surge de una necesidad: había muchos relatos, muchas historias sobre la Manka Fiesta, pero no había un material escrito que lo registre”, explica el propio autor, quien destaca además la enorme repercusión que ya está teniendo la obra en distintos puntos del país y del mundo.
Desde Misiones hasta Europa, pasando por Bolivia y ahora Buenos Aires, el libro empieza a circular como embajador cultural de La Quiaca.

Pero el valor de esta obra va más allá de sus páginas. Es una herramienta para consolidar un proceso más amplio: el camino hacia la declaración de la Manka Fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En ese horizonte, cada acción cuenta. Cada libro, cada presentación, cada relato suma en la construcción de una narrativa que posiciona a La Quiaca como un territorio de riqueza cultural única.
Tolaba lo expresa con claridad y orgullo:
“La Quiaca es un lugar de confluencias, un crisol de culturas con una riqueza que muchas veces no dimensionamos”.
Y es precisamente esa diversidad —andina, boliviana, migrante, ancestral— la que convierte a la ciudad en un espacio singular, con identidad propia y capacidad de proyectarse hacia el mundo.
El libro también cumple otra función esencial: abrir caminos. En escuelas, en encuentros literarios, en espacios culturales, se transforma en una herramienta pedagógica que invita a las nuevas generaciones a leer, escribir y contar sus propias historias. Porque, como señala el autor, “hay un mundo enorme todavía por escribir sobre la Puna, sus paisajes y su gente”.
En ese sentido, la literatura se vuelve también una forma de desarrollo. Una plataforma simbólica que dialoga con otros proyectos estratégicos, como la nueva zona franca, que asoma en el horizonte como motor económico. Cultura y economía, identidad y comercio, tradición y futuro: todo empieza a articularse bajo una misma lógica de crecimiento.
La Manka Fiesta, en su esencia, siempre fue eso: un espacio de intercambio. Hoy, esa metáfora se actualiza. Ya no se intercambian solo productos; se intercambian ideas, relatos, identidades y oportunidades. Y en ese nuevo escenario, La Quiaca deja de ser frontera para convertirse en puerta.
El libro de Mario Fidel Tolaba es, entonces, mucho más que una obra literaria. Es un acto de afirmación cultural. Es un paso firme hacia el reconocimiento global. Y es, sobre todo, una invitación: a mirar a La Quiaca no desde la distancia, sino desde su enorme potencia.
Porque cuando un pueblo escribe su historia, empieza a construir su destino.
