En la ceremonia por la Revolución de Mayo realizada en el Consulado Argentino en Villazón, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, brindó un emotivo mensaje de despedida al cónsul Leandro Damián Compagnucci, quien será trasladado a Puerto Iguazú. El jefe comunal destacó su calidad humana, su compromiso institucional y el valor del diálogo sostenido en la relación fronteriza.
La Quiaca. En el marco de la ceremonia realizada en el Consulado de la República Argentina en Villazón por la conmemoración de la Revolución de Mayo, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, hizo uso de la palabra para despedir al cónsul argentino Leandro Damián Compagnucci, quien dejará su función en la frontera para asumir un nuevo destino en Puerto Iguazú.
Velázquez remarcó que se trataba del último acto oficial de Compagnucci en la “querida hermana de Villazón” y señaló que el diplomático deja “una vara muy alta”, no solo por su trabajo institucional, estratégico e internacional, sino especialmente por su calidad humana.
“Muchas veces quienes ocupan lugares estratégicos parecen ser de carrera, pero no tienen el lado humano. Y el lado humano es lo que permite acercarnos, resolver problemáticas y sostener el diálogo”, expresó el intendente.
El jefe comunal sostuvo que el encuentro no era solamente una ceremonia por el 25 de Mayo, sino también un homenaje a una persona que supo construir vínculos de amistad y cooperación entre ambas ciudades fronterizas.
“Hoy no es solamente el 25 de Mayo. Es honrar a un amigo, honrar a un patriota y desearte lo mejor en tu nuevo destino”, manifestó Velázquez.
Durante su discurso, el intendente también realizó una reflexión histórica sobre la Revolución de Mayo, destacando que el proceso iniciado en 1810 debe interpretarse como parte de un despertar más amplio de los pueblos de América.
Velázquez vinculó los hechos de Mayo con antecedentes como las revoluciones de Chuquisaca de 1809, las luchas por la autonomía y las gestas de figuras como Túpac Katari, Túpac Amaru y Bartolina Sisa.

El intendente remarcó que el 25 de Mayo no debe reducirse únicamente a una celebración tradicional con comidas típicas o actos protocolares, sino que debe ser una oportunidad para interpretar la historia y comprender los sacrificios que hicieron posible la independencia.
“No se trata solamente de celebrar un pericón, tomar un chocolate o comer algo rico. Se trata de interpretar nuestra historia”, señaló.
En ese sentido, afirmó que sin aquellos procesos previos de lucha y rebelión popular “nunca hubiese existido 1810”, y recordó el papel de hombres como Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Cornelio Saavedra en la construcción del destino argentino.
El mensaje concluyó con un agradecimiento personal al cónsul saliente y a su equipo por el acompañamiento, la amistad y el trabajo compartido en una zona donde la relación entre La Quiaca y Villazón es cotidiana, histórica y profundamente humana.
“Gracias por tu amistad. Gracias por tu cariño y por tu equipo. Gracias infinito”, cerró Velázquez.
La ceremonia dejó una imagen de fuerte valor simbólico: dos ciudades hermanas, una frontera viva y una comunidad que, en vísperas del 25 de Mayo, volvió a recordar que la Patria también se construye con memoria, diálogo y vínculos humanos.
