En una ceremonia realizada en el Consulado de la República Argentina en Villazón, Bolivia, el cónsul Leandro Damián Compagnucci encabezó un emotivo homenaje a la Revolución de Mayo junto al intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, y el coronel José Luis Jiménez. Los oradores coincidieron en revalorizar la historia argentina y remarcaron que la Patria no pertenece solo al pasado: se construye todos los días.
Villazón / Bolivia. En vísperas del 25 de Mayo, la frontera volvió a convertirse en escenario de memoria, identidad y hermandad entre pueblos.
El Consulado de la República Argentina en Villazón, Bolivia, fue sede de una ceremonia conmemorativa por la Revolución de Mayo, encabezada por el cónsul titular Leandro Damián Compagnucci, junto al intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, y el coronel José Luis Jiménez.
La actividad reunió a compatriotas, vecinos, autoridades e invitados especiales, en un clima de respeto y emoción patriótica. Fue además una de las últimas ceremonias encabezadas por Compagnucci en la región, ya que fue trasladado a Puerto Iguazú.
Durante su mensaje, el cónsul argentino agradeció la presencia de los asistentes y recordó que el 25 de Mayo sintetiza el inicio de un proceso revolucionario que dio lugar al primer gobierno patrio, local y criollo.

Compagnucci evocó a figuras centrales como Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Cornelio Saavedra, y señaló que desde 1810 comenzó la responsabilidad colectiva de construir una Nación soberana, grande y respetada.
Uno de los tramos más significativos de su discurso fue cuando afirmó que el 25 de Mayo “no pertenece exclusivamente al pasado”, sino que vive en el presente de cada argentino que trabaja, estudia, enseña, cura, produce o emprende.
“La Patria se hace”, sostuvo, al remarcar que no se trata de una idea abstracta ni de un territorio dado, sino del esfuerzo cotidiano que cada ciudadano realiza por su familia, su comunidad, su ciudad y su provincia.
En ese marco, destacó la grandeza de la Argentina, su extensión territorial, su diversidad natural, sus recursos estratégicos, sus alimentos, agua, minerales, energía, litio y su reconocida tradición científica y educativa.
La ceremonia también tuvo un fuerte valor simbólico para La Quiaca, ciudad que vive cada 25 de Mayo con una emoción especial por su condición de frontera norte. Allí, la fecha patria no es solamente una evocación histórica: es una afirmación diaria de soberanía, pertenencia e identidad nacional.
Tanto el intendente Dante Velázquez como el coronel José Luis Jiménez acompañaron el espíritu del encuentro, coincidiendo en la importancia de revalorizar la historia y fortalecer los vínculos institucionales en una región donde Argentina y Bolivia comparten vida cotidiana, cultura, trabajo y frontera.
La celebración dejó un mensaje claro: la Revolución de Mayo sigue viva cuando una comunidad recuerda su origen, honra su bandera y asume el compromiso de construir futuro.
En Villazón y La Quiaca, donde la Patria se siente a ambos lados de la frontera, el 25 de Mayo volvió a encender una certeza profunda: hacer patria es trabajar cada día por una Nación más digna, soberana y unida.
